Jueves, 14 de diciembre de 2017

La fortuna impide, una vez más, la puerta grande a Del Álamo

El salmantino cortó una oreja en el tercero de Pedraza de Yeltes en una tarde en la que comparía cartel con Manuel Escribano y Juan Leal, que confirmaba alternativa

Juan del Álamo da la vuelta al ruedo tra cortar una oreja en el tercero

Una corrida de toros de Pedraza de Yeltes acogía hoy la plaza de Madrid para la tradicional corrida de la Prensa. En el cartel, la confirmación de alternativa del francés Juan Leal, al que apadrinaba un Manuel Escribano en su segunda tarde venteña y un Juan del Álamo que paseó una oreja en la goyesca del 2 de mayo en este mismo escenario. 

Grandón era un abreplaza que casi llegaba a los 600 kilos y que entró al jaco ya con síntomas de no poder consigo mismo. Mejor estuvo la segunda vara, en la que metió la cara el animal con franqueza tras el quite por saltilleras de Leal y la respuesta airosa de Escribano. Marco Leal anduvo valiente palos en mano para dar paso a la ceremonia de la conformación. A punto de llevárselo por delante estuvo en el inició por la pedresina, para empezar a quedarse corto en la segunda tanda, salir desentendido y no humillar en los trastos del francés. No fue a más el trasteo y, espada en mano, dejó dos pinchazos y un bajonazo trasero que valió.

De muy seria estampa era el segundo de Pedraza, al que recibió en la puerta de chiqueros Manuel Escribano y dos largas más le dio. Carne de peto fue en el caballo que montaba José Manuel Quinta para que quitara Juan del Álamo por clásicas verónicas. Tras un tercio de banderillas airoso, llegó la ceremonia de devolución de trastos. Inició faena Manuel, tras brindar a la presidenta de la Comunidad Cristina Cifuentes, en el tercio para pronto irse a los medios y hacerle frente a un pasador sin más. Con facilidad metió la espada el sevillano.

Más entipado era el colorado tercero, al que meció su capote a la verónica para que fuese protestado el toro por falta de fuerza. Desigual fue la lidia en banderillas. Brindó su labor al maestro Juan José para irse directamente con la mano diestra a encararse ante el de Pedraza. Surgió la repetición en las dos siguientes tandas para, a la tercera a diestras, crujirse de nuevo. Se quedaba más corto a zurdas y fue listo el charro, que se la echó a la diestra de nuevo para terminar de convencer a Madrid. De espanto fueron las bernadinas finales antes de una estocada tendida y cortarle la oreja.

A portagayola intentó recibirlo Escribano al cuarto pero no acudió a los engaños y se le vino al capote ya en el tercio. Se justificó el de Pedraza en el caballo y motor tuvo en banderillas. Se movió en el inicio muleteril y transmitió por un derecho por el que Escribano no terminó de verlo. No tuvo más dentro el toro y se le vino a menos, por lo que espada en mano, el de Gerena dejó un pinchazo y una tendida.

Altón y cornalón era el quinto, que daba de romana 630 kilos, y al que le recetó Del Álamo airosas verónicas como aperitivo. Le costó entrar al caballo y, en la lidia, si no lo templabas echaba la cara arriba. Brindó al público y en silencio expectante presenció Madrid el inició muleteril. Por la diestra exprimió a un animal a menos, que se tornó en peligroso y que poco a poco intentó rehacer sin éxito. Nada pudo hacer por conseguir, y ya van ocho, su puerta grande ansiada. Una estocada trasera puso fin.

Más lavado de cara era el sexto, al que Leal no pudo lucir de salida. Brindó al público y se hincó en el ruedo de rodillas para darle así la primera tanda. La segunda fue a diestras, pero no tuvo continuidad la emoción. Prosiguió a zurdas pero sin conectar el joven. En cercanías lo intentó en los finales, pero sin terminar de rematar. Tiró de ojedismo en las dos últimas tandas para, con la espada, matar de pinchazo del que salió volteado y estocada.

 

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas. Tradicional corrida de la Prensa. 

Seis toros de Pedraza de Yeltes. Zambombo y largo el deslucido primero. Pasador sin más el segundo. Bueno por el derecho el tercero. Desfondado un cuarto que solo duró una tanda. A menos el grandón quinto, tornado en peligroso. A menos el sexto

Manuel Escribano, leves palmas y silencio

Juan del Álamo, oreja y palmas

Juan Leal, que confirmaba su alternativa, silencio y palmas