Martes, 12 de diciembre de 2017

Ahí sigue Pepe Ledesma, de esta guisa...

El gamberro de turno emborronó la escultura del poeta salmantino, obra de Fernando Mayoral
Con la cara pintada de naranja. Así está Pepe Ledesma | Fotografías: Alejandro López

Como el ratón y el  gato. Los gamberros ensucian, el Ayuntamiento limpia; pero a veces la cobardía es más ágil al amparo de la noche. Se ha instalado en las últimas semanas la maldita moda de pintar esculturas y monumentos y así estaba hoy, a las 21,00 horas, de esta guisa, la efigie del poeta José Ledesma Criado, al bajar la calle de San Pablo, junto el conjunto amurallado de la ciudad. Con esta mala pinta la ven los vecinos  y los turistas en esta zona monumental de importante tránsito de visitantes. Sencillamente lamentable. Los servicios municipales de limpieza deben de agilizar todo lo posible por limpiar la escultura. Ni el escritor ni el escultor Fernando Mayoral se merecen este trato. Tampoco Salamanca. Y a ver si el ‘pintor’ de brocha gorda es cazado.

Fotografía: Álex López