Jueves, 14 de diciembre de 2017

40 años de una ya clásica librería salmantina

La Librería “Víctor Jara” cumple cuarenta años. Es toda una noticia, y también una celebración, para la cultura salmantina de hoy y del último cuarto del siglo XX. Y, antes de nada, hemos de felicitar a su dueño, el inquieto librero Mario Martín Fraile, que, además, ha tenido también la iniciativa de abordar la difícil tarea de editor, a través del sello Amarú Ediciones.

            En todo este tiempo –el último cuarto del siglo XX y los tres primeros lustros del XXI–, el mundo del libro y, por tanto, el de las librerías, ha experimentado un cambio muy grande, que están acusando, de un modo u otro, tanto las editoriales, que producen los libros, como las librerías, que los comercializan, poniéndolos en manos de los lectores.

            Varios son los avatares que están haciendo temblar y, a veces, zozobrar incluso, el mundo del libro impreso en papel: por una parte, una sociedad como la española en la que el número de lectores no es tan amplio como debiera; por otra, y sobre todo, que la cultura digital e internet están poniendo en peligro la supervivencia de este soporte impreso del libro, que, desde la invención de la imprenta, parecía que iba a ser eterno.

            No son pocas las librerías que, debido a tales causas, y a otras que no apuntamos siquiera, han tenido que cerrar, pues ya no soportaban, ya no podían mantenerse a flote, debido a su inviabilidad. Un ejemplo salmantino paradigmático –aunque también haya otras razones para su cierre– es el de la Librería Cervantes, conocida en toda España, y que no ha habido razones para que siguiera abierta.

            Por ello, hemos de congratularnos por este aniversario, ya tan dilatado (cuarenta años es mucho), de la Librería Víctor Jara, que naciera en plena transición, allá por 1976, y que tuviera su primer local en un rincón salmantino junto a la calle Libreros, tan señera y bien nombrada en la ciudad; y que luego se ha ido manteniendo abierta, año a año, en la no menos emblemática y céntrica calle Meléndez.

            La Librería Víctor Jara ha sido, en Salamanca, una librería activa. Ha contado con muy buenos fondos bibliográficos en todas las ramas de letras y humanidades; de ahí que, siempre que necesitáramos algún libro, ya fuera para leer o para estudiar o investigar, recurriéramos en tantas ocasiones a esta librería, con la casi seguridad de que allí lo encontraríamos.

            Ahora que, en la Plaza Mayor, en un inicio de mayo lluvioso, se está desarrollando la feria del libro, tan bien planteada siempre por Paco Bringas, es bueno recordar este ya largo cumpleaños, de plena madurez, de una librería como es la de Víctor Jara, regentada por un librero y editor emprendedor, pero siempre con los pies en el suelo, como es Mario Martín Fraile, al que también felicitamos por esta larga labor en pro de la cultura salmantina.