Viernes, 15 de diciembre de 2017

Científicos de la Usal evalúan el estado de conservación del Lago de Sanabria 

Como parte del consorcio de investigación auspiciado por la CHD y dotado con 1,8 millones de euros para estudiar al mayor lago glaciar de España
Grupo de investigación del Lago de Sanabria

Cuenta la leyenda que en las profundidades del Lago de Sanabria yace un pueblo anegado por las aguas a causa de una maldición. Y que aquellos que sean lo suficientemente intrépidos como para acercarse a sus orillas a la media noche en la festividad de San Juan escucharán el tañido de las campanas de su iglesia y verán emerger de las aguas sirenas que lloran la triste historia.

De la verdadera naturaleza del contenido de estas profundidades grises nos podrán informar en el plazo de 30 meses el grupo de científicos de las áreas de Ecología y Zoología de la Universidad de Salamanca formado por Miguel Lizana, Ana Isabel Negro y Javier Morales. Los expertos forman parte del consorcio de investigación auspiciado por la Confederación Hidrográfica del Duero y dotado con un total de 1,8 millones de euros (de los que 258.300 euros corresponden a la partida destinada al trabajo que desarrollará la Usal) que persigue determinar el actual estado del Lago de Sanabria, “el mayor lago de origen glaciar que se conserva en la Península Ibérica y cuyo estado de conservación ha generado cierta controversia en los últimos años”, explica a Comunicación Usal Miguel Lizana, co-coordinador de las acciones del grupo de la Usal en la iniciativa.

Concretamente, los expertos adscritos al Departamento de Biología Animal, Ecología, Parasitología, Edafología y Química Agrícola de la Universidad serán los responsables de llevar a cabo las acciones concernientes al estudio “del fitoplancton y fitobentos, así como de otras comunidades bióticas que viven en sus aguas y orillas”, apunta Ana Isabel Negro, co-coordinadora del equipo.

Al respecto, la científica de la Usal recuerda que los últimos estudios limnológicos efectuados en el Lago de Sanabria “datan de los años 80 y no poseen un carácter tan pormenorizado como el de toda la serie de análisis físico químicos y biológicos propuestos en este estudio con el fin de analizar integralmente este ecosistema acuático, ubicado en una zona de intenso uso medioambiental en el verano”.

Entre los aspectos más destacables de la investigación, que comenzó a principios de este año y se prolongará hasta mediados de junio de 2018, es precisamente “su carácter multidisciplinar, algo novedoso en este tipo de trabajos”, incide Miguel Lizana. De forma que los amplios datos obtenidos, una vez relacionados con los efectos experimentados por la cuenca, “nos facilitarán un diagnóstico sólido, científico y fiable del actual estado de conservación de la masa de agua natural más emblemática de Castilla y León”, concluye.

Fauna acuática: investigación inédita en los estudios limnológicos de Sanabria

 El estudio de grupos de fauna acuática del Lago de Sanabria es uno de los “puntos inéditos a destacar de la investigación”, expone el investigador Javier Morales, debido a que “lo habitual en este tipo de trabajos es un registro más básico, que sólo abarque el fitoplancton y demás seres microscópicos que habitan el agua”, explica el zoólogo.

Por el contrario, los investigadores de la Usal realizarán un análisis exhaustivo que incluye, además, anfibios, náyades, libélulas, esponjas de agua dulce, mamíferos ribereños, como la nutria o los musgaños, y peces bentónicos como la lamprehuela. Este es un pequeño pececito que vive en las orillas lacustres, de costumbres un tanto desconocidas aún por la comunidad científica y que consideran será “un indicador muy importante al tratarse de uno de los agentes principales en el consumo de algas y vegetación del litoral”, declara Morales. Con el estudio de este grupo de animales la Usal aportará más conocimiento acerca del funcionamiento de este ecosistema único y, en su conjunto, permitirá explicar los fenómenos experimentados por este entorno natural en los últimos años.

Gracias a ello los científicos prevén que podrán determinar si las distintas reacciones experimentadas por el lago tienen su origen en su propia naturaleza y forma parte de su proceso evolutivo. O, si por el contrario, la masa de agua hubiera podido reaccionar y sufrir alteraciones en su ecosistema por la asimilación de los efectos derivados de la importante carga turística y ganadera localizada en este hermoso y enigmático paraje en el que ya posara su atención durante los pasados años treinta el exrector Miguel de Unamuno, sirviéndole de inspiración para escribir su “San Manuel Bueno Mártir”.

Consorcio de investigación para el Lago de Sanabria

El Lago de Sanabria constituye el sistema lacustre natural de mayores dimensiones existente en España y su origen se sitúa en un impresionante glaciar con lenguas de hielo de más de 20 km. que completó su retirada total hace unos 12 mil años, al inicio del Holoceno. Hoy en día sus dimensiones, 369 hectáreas de superficie (1,5 km. de ancho por 3 km. de largo) y una profundidad que llega hasta los 51 m., lo convierten con unos 96,3 Hm3 (96.300.000.000 litros) en el mayor lago natural de origen glaciar de la Península Ibérica.

En la ejecución del proyecto de investigación, titulado “Programa de control limnológico bianual intensivo del lago de Sanabria” y auspiciado por la Confederación Hidrográfica del Duero, participan las universidades de Salamanca, Lisboa y Granada; el Centro de Estudios Hidrográficos (CEH) del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX); el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IPE-CSIC); el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT); el Instituto de Física de Cantabria (IFCA_CSIC-UC); y el Laboratorio de limnología del Parque Natural (Junta de CyL).

Asimismo, todas las acciones desarrolladas serán supervisadas por un comité de expertos y estarán dotadas, además, de un plan de intercomparación (control de calidad) dado que diferentes laboratorios o equipos analizarán una parte de las muestras, tanto biológicas como fisicoquímicas.