Jueves, 14 de diciembre de 2017

Libros de fútbol y expectativas del lector...

Estoy leyendo el libro “Arrigo Sacchi: Fútbol total” con entusiasmo, aprendiendo de fútbol con perspectiva histórica, un relato natural, sencillo, que desgrana cuestiones de su metodología aplicada en el Milán de Berlusconi… Sin duda, el libro ya supera mis expectativas porque comparto muchas de sus opiniones que yo apliqué muchas de ellas con jóvenes futbolistas...

Mi último ensayo, “Un fútbol deconstruido”, fue editado hace bien poco y Daniel Domínguez, “Radio Espacio 89.5”, me entrevistó con una sensibilidad exquisita hacia mi obra. Aunque siento que ningún otro medio de comunicación local se haya interesado por mis 260 páginas de fútbol intenso, como mis siete libros anteriores. Por cierto, Jorge Valdano lanzó esta semana: “Fútbol: El juego infinito”, comprobé que simplemente contrasta opiniones y visiones del juego pero no desarrolla ninguna nueva teoría sobre lo ilimitado del fútbol. Y aclara que lo de “infinito” lo entresacó de un libro de fútbol del escritor Sacheri.

En la web Amazon.es, un lector de mi libro puntuó mal mi publicación, deduzco que el título de la “deconstrucción” le creó unas expectativas que los casi cien capítulos no han cubierto, bien que lo siento. Siempre que leo teatro, pintura, arte, arquitectura, novela, ensayo o incluso fútbol, observo que ninguna teoría contiene verdades absolutas, más bien todas las opiniones más o menos versadas constituyen la idea principal. Uno de mis libros favoritos de fútbol, “Dinámica de lo impensado”, el autor Dante Panzeri asegura que lo mejor del fútbol lo aprendió en libros de filosofía. Igual que Jacques Derrida filosofó acerca de la “deconstrucción” y Ferrán Adriá lo trasladó a la cocina, yo lo mezclé con reflexiones futbolísticas: “Mediante la “deconstrucción” aislaba los diversos ingredientes de un plato determinado, lo reconstruía de manera inusual tanto en su aspecto externo como en las texturas de sus elementos, y los presentaba de manera distinta y creativa… Eso sí, sin variar sus sabores ni alterar la esencia de dichos platos… Sinceramente, creo que el fútbol puede concebirse de idéntica manera. El fútbol hay que entenderlo globalizado, en su contexto, y no se puede separar lo técnico, lo táctico, lo estratégico, lo físico o lo mental…”

            Salamanca, 10 de mayo de 2016