Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Autonomías = Corrupción

          Cuando algunos, tras el resultado del intento bien intencionado que han supuesto las Autonomías, nos mostramos contrarios a las Comunidades Autónomas y proponemos su desmantelamiento paulatino, se nos mira como bichos raros que luchamos por la utopía.  La Unión Europea cuando pedía austeridad se refería a reducir autonomías y “magra política” no necesariamente aplicarla al ciudadano.

Las Autonomías, como buenos reinos del caudillito de barrio, se han convertido en nidos de corrupción, de gasto absurdo, de dispendio y, lo que es más grave, de distancia entre el ciudadano y la Administración, que se hace elefantiásica pero no se acerca al “súbdito”, que es como nos miran.

Los pequeños reinos en los que hemos dividido España, en lugar de sentir la grandeza de una Nación como la que tenemos, se han dedicado a dividirla a empequeñecerla, con intención o sin ella, pero debilitarla con gastos faraónicos, políticos sin fin, organizaciones mafiosas, nepotistas y clientelares, del partido que “reina” en ella, sea este blanco o negro, da igual, el problema no es ideológico, sino sistémico.

Ahora se descubre un dispendio de la Junta de Castilla y León de 8,5 millones de euros, mañana de la Valenciana de miles de millones de Euros, pasado de la Andaluza en millones de euros de los parados, otro día…., da igual. No es este ni aquel, la corrupción es corrupción esté donde esté y el problema no es su existencia, sino los intentos de acabar con ella, de su eliminación. Si uno de los nidos son las Comunidades Autónomas, en lugar de ahondar en ellas, profundizando en la corrupción, hemos de buscar su desarme.  Si uno de los nidos de ponzoña está en las Autonomías ¿a quién le interesa mantenerlas?

En el día a día, amén del robo, se produce una viciosa centralización en la capital del mini reino que daña el territorio en el que se afirma acercar la administración. Un ejemplo: Valladolid, cual imán, atrae la cultura, el negocio, la administración, el poder y la riqueza, no de otras zonas, sino desmantelándola de  Salamanca, Ávila, Palencia, etc. y, en lugar de buscar el crecimiento común, se crece en la capital. Observa sólo lo que pasa con la USAL, con la fusión entre Caja Duero y Caja España, con los grandes negocios, si están en Salamanca esta lo pierde por ineptitud y la otra lo atrae por orden del Jefe.

Hemos cambiado una centralización de Madrid, por una centralización bastarda de la capitalita de la Autonomía. “Cui bono”, “cui prodest” (¿Quién se beneficia? ¿A quién aprovecha?).