Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Intensa devoción a la Santa Cruz

SEQUEROS | Esta fiesta está vinculada con una de las leyendas más arraigadas de toda la Sierra de Francia, la de la profetisa Juana o Moza Santa

Fiesta de la Santa Cruz en Sequeros. Foto: Rosa Gómez

Los sones del pasacalles se mezclan con las campanas del santuario que repican en señal de fiesta y alegría. Poco a poco los sequereños salen a la calle para vivir el día grande de su pueblo, el día de la Santa Cruz Bendita.

La celebración de la Santa Cruz, una de las fiestas de histórica veneración de la provincia de Salamanca, se vivió ayer con gran devoción. Sequereños, visitantes y peregrinos se dieran cita en el Santuario de Nuestra Señora del Robledo para llevar  a cabo uno de los momentos culminantes de la fiesta, la procesión por el centenario robledal hasta la plaza pasando por la casa de la Moza Santa. El ofertorio, en el que participaron todos los asistentes, mayordomos, y entidades, tuvo lugar en la plaza mayor. No faltó el tradicional ‘baile’  de la Santa Cruz en el atrio del templo, una costumbre que desde hace unos años se ha recuperado. Fue este el momento más emotivo de toda la ceremonia, con la marcha ‘El Cristo de los faroles’ interpretada por la agrupación musical de Sotoserrano. El tamboril de manos del joven Francisco Martín puso las notas más serranas al acto.

Durante la solemne misa oficiada por el párroco don Carlos junto al sacerdote de Tejares, recordó a los congregados el símbolo de la exaltación de la cruz, el significado de redención y salvación que representa para los cristianos.

Esta fiesta de Sequeros está vinculada con una de las leyendas más arraigadas de toda la Sierra de Francia, la de la profetisa Juana o Moza Santa, que en 1424, profetizó el milagroso hallazgo de la Virgen de la Peña de Francia y la construcción de algunos de los más singulares conventos de todo el entorno, como el monasterio de Santa María de Gracia, en San Martín del Castañar, y el Santuario de la Virgen de la Peña de Francia.

Juana Hernández era una joven de Sequeros y tenía gran devoción a la Cruz, ante la cual siempre se le veía rezar. Cuentan que una epidemia de peste que llegó a la Sierra de Francia la hizo enfermar y murió en 1424, pero antes de ser enterrada, esta joven virtuosa profetizó varios hechos los cuales se cumplieron al poco tiempo.

Los restos de la Moza Santa se encuentran en el camarín de este templo que se remonta al siglo XIII, es por tanto, un santuario de gran interés que por su historia y arquitectura todos los salmantinos deberían conocer, al igual que la fiesta de la Santa Cruz una ceremonia que nos remonta a uno de los momentos clave de la Sierra de Francia y Salamanca.

El entorno y paisaje donde se encuentra el santuario del Robledo invita a la contemplación, percibiéndose la sacralidad del lugar nada más llegar. Desde aquí, entre robledales, helechos y retama, se divisa una de las mejores vistas de la comarca.

La villa de Sequeros fue declarada conjunto histórico artístico en 2004, situada en plena Reserva de la Biosfera Sierra de Francia-Sierra de Béjar, dentro el Parque Natural de Las Batuecas en el mismo corazón de la Sierra de Francia.

Texto y fotos: Rosa Gómez