Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Hacer ejercicio de alta intensidad podría prevenir el cáncer

La subida de adrenalina favorecería la destrucción de las células cancerígenas
El papel de la actividad física como factor de prevención es alto

Mantener una vida activa siempre es saludable. No solo porque nos hace sentir mejor con nosotros mismos y ayuda a mejorar la autoestima sino porque podría tener beneficios a la hora de luchar contra el cáncer.

El ejercicio es una de las mejores armas de la lucha contra el cáncer. Los efectos beneficiosos del ejercicio físico en la prevención del cáncer sondependientes de la cantidad total de ejercicio realizado (horas e intensidad). De esta forma, los niveles más elevados de actividad física, medidos en horas practicadas semanalmente, se relacionan con una menor incidencia de ciertos tipos de cáncer.

El nivel de evidencias científicas sobre el papel de la actividad física como factor de prevención es alto y convincente, en los casos de cáncer de mama y colorrectal. En los casos de cáncer de próstata el nivel de evidencia científica es probable, y en los de pulmón y endometrio tan sólo posible.

Según publica la revista ‘Cell Metabolism’, realizar ejercicio intensivo produce que las llamadas 'células asesinas' que luchan contra los tumores se muevan por todo el flujo sanguíneo debido a la adrenalina. Dichas células, conocidas científicamente como NK, han mostrado su eficacia hasta ahora reduciendo el tamaño de los tumores. Al inyectarse adrenalina a ratones se ha podido comprobar que su movimiento por todo el cuerpo reducía en un 50% el cáncer en las pruebas realizadas al mover dichas 'células asesinas'.

Aunque al estudio de la Universidad de Copenhague que ha llevado a cabo la investigación le quedan muchas fases aún, este descubrimiento es alentador. El líder del equipo científico, Pernille Hojman, asegura que «nuestros datos sugieren sería beneficioso ejercitarse a una intensidad alta para provocar un pico de adrenalina y así reclutar a las células NK».

En los pacientes ya tratados, el mantenimiento de la actividad física reduce el riesgo de recaída y de mortalidad.

Fuente El Norte de Castilla