Martes, 12 de diciembre de 2017

Hermosa Extremadura verde

Queda cerca y es hermosa, muy hermosa; es vital, enérgica en colores y alimenta el espíritu que da gusto. No hace falta ir muy allá, a la ensoñadora e histórica judería de Cáceres. Basta quedarse en Hervás. Valle del Ambroz, El Pinajarro… Yo soy un enamorado del valle del Jerte. De Jaraíz de la Vera, de Jarandilla, de Garganta la Hoya. Y allí estuve una vez más hace escasos días, disfrutando unas horas domingueras de la plenitud de una naturaleza inspiradora y bella en sincronías de verdes, en aguas vibrantes, vertiginosas, cantarinas. Rompientes sin protocolo, ríos de musgo verticales en un otrora tenebroso bosque que diera cobijo a un Carlos V disminuido ya en Yuste. Merece la pena perderse unas horas en la marginalidad de la rutina laboral y parar el carro del reloj. Unos lo llaman turismo. Yo: andar, ver, fluir, callar, observar, disfrutar…