Domingo, 17 de diciembre de 2017

¿Ha muerto el rock?

No resulta extraño escuchar que el rock ha muerto, cuando a día de hoy el rock sigue muy vivo aunque, por decirlo de algún modo, evolucionado. De hecho el rock es uno de los géneros que mejor sabe reinventarse.

 

Si echamos la vista atrás, encontramos varios momentos clave a lo largo de la historia de la música en los que se ha hablado de este hecho. Fue en 1960 cuando se escuchó por primera vez la frase “el rock and roll ha muerto”. Existían varios factores para pensar que el rock estaba decayendo, entre los más conocido están: la vuelta a los escenarios de Elvis al volver del servicio militar con un cambio estilístico, la condena a Chuck Berry por corrupción de menores o las muertes repentinas de Eddie Cochran y Buddy Holly, sin embargo, lo que ocurría en realidad era que la venta de discos de rock and roll caía estrepitosamente.

 

Tras el apogeo de Woodstock y el Flower Power en 1969, esta idea volvió a resurgir, al igual que en el 76 con la llegada del punk. Se reitera en los 80, a finales de los 90; con la llegada de la música electrónica, y ni que decir tiene en la actualidad con la aparición del rap, el R&B o el reggaetón, entre otros.  

 

Gene Simmons, bajista de Kiss, afirmaba en una entrevista que la industria discográfica busca rentabilidad instantánea con singles de la popularidad del Gangnam Style y que es por eso que “un chico de 15 años que ama su guitarra y el rock, lamentablemente hoy no tiene las mismas posibilidades que tuve yo”.

 

El rock es un género que sobrevive gracias a los melancólicos, no nacen nuevos grupos con aquella excelencia, y los conciertos de las bandas consagradas, se venden más como espectáculo que como novedad musical.

 

Pero si somos coherentes, el rock sigue vivo en los directos y especialmente en los festivales, los cuales son un gran reclamo para los apasionados por este género, donde pueden disfrutar de las bandas veteranas junto a los grupos de rock independientes más novedosos.