Viernes, 15 de diciembre de 2017

Tres nuevas entidades se incorporan a la Lanzadera Financiera de Castilla y León

Un total de 16 bancos y cooperativas de crédito forman parte ya de este innovador mecanismo promovido por la Junta, a través de la A ADE
Atención preferente a pequeñas y medianas empresas

Un total de 16 bancos y cooperativas de crédito forman parte ya de la Lanzadera Financiera, un innovador mecanismo promovido por la Junta, a través de la Agencia de Innovación, Financiación e Internacionalización Empresarial (ADE), que articula fórmulas conjuntas de apoyo financiero al tejido productivo, buscando la complementariedad entre las herramientas públicas y las soluciones del sector privado.

La adhesión de Abanca, Bankinter y Laboral Kutxa se formaliza a petición de estas  entidades, que al suscribir el acuerdo asumen los mismos compromisos adquiridos hace poco más de tres meses por el Banco de Caja España de Inversiones, Salamanca y Soria; Caixabank; Banco Santander; BBVA; Banco Popular; Bankia, Ibercaja Banco; Cajamar Caja Rural; Caja Rural de Burgos, Fuentepelayo, Segovia y Castelldans; Caja Rural de Zamora; Banco de Sabadell; Caja Rural de Salamanca, y Caja Rural de Soria.

El convenio de colaboración establece que pueden beneficiarse de la Lanzadera Financiera las personas físicas y jurídicas que promuevan iniciativas empresariales nuevas, de expansión o modernización de su negocio e, incluso, de refinanciación o reestructuración del endeudamiento, siempre que sean viables técnica, económica y financieramente y se desarrollen en Castilla y León.

Este instrumento financiero que alcanza a todo tipo proyecto, independientemente del sector, presta atención preferente a pequeñas y medianas empresas (pymes), autónomos y emprendedores por tratarse de colectivos que encuentran más dificultades para conseguir respaldo a sus iniciativas en los mercados financieros.

El documento suscrito recoge también el procedimiento para la tramitación de cada solicitud, con el objetivo de garantizar la máxima eficacia y agilidad de respuesta. Cabe recordar que los proyectos pueden remitirse a la Lanzadera Financiera a través de dos vías, directamente por el promotor o por las propias entidades financieras.

La ADE, como responsable de la gestión, se encarga de valorar y proponer los apoyos públicos que considere óptimos en cada caso, atendiendo al interés del proyecto, sus necesidades y estructura financiera, solvencia, garantías y riesgo de la operación. A estos efectos mantiene una interacción permanente con las entidades financieras, especialmente en aquellas iniciativas que precisen financiación bancaria.

Nueva plataforma informática que asegura la fluidez en los trámites

Desde el pasado 14 de marzo, la comunicación de datos entre responsables de la ADE y de los bancos y cooperativas de crédito que conforman la Lanzadera se realiza de manera fluida, coordinada y segura a través de una plataforma informática habilitada específicamente al amparo del acuerdo y que actualmente mantiene varios proyectos en fase de estudio.

La tramitación determina que una vez realizado el estudio individualizado de cada solicitud, la ADE puede proponer apoyo financiero exclusivamente basado en recursos públicos –a través de un catálogo de 45 productos entre los que destacan préstamos, subvenciones, avales, bonificación de condiciones financieras y aportación al capital– o requerir adicionalmente financiación bancaria. En este supuesto, cobra mayor relevancia esta plataforma informática, de carácter bidireccional, ya que también opera cuando es la entidad financiera la que demanda apoyo público para aquellos proyectos que tenga interés en financiar.

El 84,3 % de las 637 solicitudes recibidas ya han sido financiadas

El interés de Abanca, Bankinter y Laboral Kutxa por adherirse a la Lanzadera se explica por el positivo balance de resultados en el primer trimestre de andadura. Desde su puesta en marcha el 12 de enero, ha recibido 637 peticiones con unas necesidades de financiación de 513,2 millones de euros. Se estima que estos recursos generan una inversión inducida de 756,3 millones y permiten crear o consolidar 9.522 empleos.

El 84,3 % de las solicitudes ha conseguido la financiación requerida y un 12,4 % se encuentra en fase de estudio, mientras el 1,7% ha recibido asesoramiento. Sólo a un proyecto se le han denegado apoyos financieros; cinco han sido considerados no viables y cuatro han desistido.

Por sectores, casi una de cada cuatro iniciativas (24,2 %) está relacionada con el comercio; el 20,6 % pertenece al sector servicios; el 17,9 % se enmarca en la industria agroalimentaria y un 6,9 % en el transporte.