Domingo, 17 de diciembre de 2017

Espacio vital (I)

Anselmo Santos junto a Juan Francisco Blanco en la presentación de su último libro el pasado 18 de abril

Cada ser tiene su espacio vital. Este le da derecho a vivir, pero su existencia sólo puede obtener la utilidad que le corresponde de la totalidad de la Creación, si él por su parte es capaz de llenar por completo los fines para los cuales ha sido creado. Entonces es cuando llegará a perdurar.

Viene lo anterior a cuento porque hace unos días presenté un nuevo libro, que es el sexto, de “historias humanas” “–MAÑANA SERÁ OTRO DÍA—el señor Manuel y yo”. Y en el trascurrir del acto, presentadores y asistentes me animaron a continuar escribiendo “a pesar” de que son conscientes de que voy camino de los 82 años de edad….y que tengo mis dudas de que, de ahora en adelante, yo pudiera llevar a buen  fin este cometido a largo plazo.

Ideas tengo, la mente me “funciona” afortunadamente bien y la salud me respeta, pero no puedo ni debo olvidar que La pérdida de elasticidad de las paredes vasculares, lo que se llama arterioesclerosis, es inevitable en todo individuo y pertenece al grupo de manifestaciones que siempre se presentan en la edad senil, lo mismo que el encanecimiento del cabello o la falta de elasticidad en los cartílagos. La arterioesclerosis sólo es enfermedad cuando se presenta antes de los 60 años de edad. Pero  el adelgazamiento de la piel, la consunción paulatina de la grasa, la substitución de la sustancia renal y hepática por tejidos conjuntivos, la disolución de los músculos por la grasa y la substitución por fibras elásticas, pero duras, todo ello son síntomas de vejez, a la que nadie escapa, a la que nadie escapa después de los 50 años de edad.

Ante tanto deterioro, evidente, solamente me animo cuando leo: En Salamanca reside la edad media superior (46,5 años de edad) de España. Y es también en esta misma localidad donde se encuentra la  mayor proporción de personas de más de 65 años de edad, un 26,6 por ciento de su población

Como leéis “el que no se consuela es porque no quiere”. No obstante, os seguiré contando en “tres capítulos más”… El por qué me considero una persona mayor con…TODAS SUS CONSECUENCIAS.

Anselmo SANTOS

Contador de historias humanas