Sábado, 16 de diciembre de 2017

¡Vaya si chingan!

     La cúpula pro-podemita de Ganemos Salamanca ha dimitido a causa del "aumento insoportable de la violencia interna dentro del partido en Castilla y León y el abuso de poder y persecución política y organizativa". Entretanto, su líder propone impedir que los periodistas le critiquen haciendo bueno lo de que los regímenes políticos se dividen entre aquellos en que la prensa censura a los políticos (regímenes democráticos) y los políticos censuran a la prensa (dictaduras). Como son comunistas –lo demuestra contumazmente la Historia– su meta es destruir la libertad.

     Hace año y medio dediqué aquí a Podemos un artículo que titulé "Chinguemos”, en el cual decía: "Ellos (y ellas) no saben cómo poner orden en su casa pero saben cómo redimirnos, y están dispuestos (y dispuestas) a propinarnos sus recetas para la felicidad. Sin violencia, eso sí. Porque son pacifistas... como el solidario Reinado del Terror que siguió a la Revolución Francesa, como los genocidios y las purgas de la Revolución Comunista y sus cien millones de muertos, como los crímenes contra la Humanidad del revolucionario Hitler y el mesiánico Mao, como las amables revoluciones populares y democráticas de los colegas de Cuba, Venezuela y Corea del Norte... ".

       Quiero hace hincapié en aquel colofón: "No son herederos del amor libre sino del odio obligatorio. Y hay quien les aplaude."