Martes, 12 de diciembre de 2017

El 15 de abril de 1571 Santa Teresa escribió en Salamanca su poema ‘Vivo sin vivir en mí’

El domingo 17 a las 19, 00 horas se celebra un acto homenaje y se procederá a leer sus versos
Firma de Santa Teresa de Jesús, escritora, doctora de la Iglesia

Un grupo de salmantinos, coordinados por el sacerdote Fructuoso Mangas, recuerda que este viernes, 15 de abril, pero de 1571, Santa Teresa de Jesús escribió en Salamanca su poema ‘Vivo sin vivir en mí’.

Según los estudiosos de la obra de la ‘Doctora de la Iglesia’, aquél día de hace 445, jornada en la que se celebraba la Pascua, la impulsora del Carmelo dejó escritos sus versos más conocidos en la Casa que hoy se conoce como de Santa Teresa, en la calle Crespo Rascón.

Según avanza Fructuoso Mangas, colaborador de SALAMANCArtv AL DÍA, para celebrar este acontecimiento tan especial el domingo 17 de abril a las 19,00 horas en la capilla de la Casa de Santa Teresa se rezará una oración y, posteriormente en el patio, se presentará el poema y se dará lectura del mismo.

VIVO SIN VIVIR EN MÍ


Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.