Miércoles, 13 de diciembre de 2017

De PODEMOS a Pudimos

¡Qué lástima! Sinceramente lo escribo. ¡Cuántas energías desperdiciadas! ¡Cuántas ilusiones rotas! ¡Cuántas esperanzas truncadas! Está claro que nuestros políticos no han entendido el mensaje de las urnas. Del optimismos de muchos al desengaño de casi todos en apenas 100 días.

Todos afirmar continuar con la mano tendida, todos dicen que lo intentarán hasta el último segundo, pero sus palabras y sus gestos transmiten mensajes de intolerancia, cada uno enrocado en su postura. Parece que hemos entrado en fase de precampaña y quieren colocarse bien en la línea de salida diciendo a coro “pío, pío que yo no he sido” y culpándose unos a otros de lo que será un fracaso de toda nuestra clase política, tanto de la vieja y de la nueva.

¿Qué entienden nuestros diputados actuales por hacer política? En mi opinión impera entre ellos el pensamiento de Maquiavelo es decir un gobernante debe mantener el poder por cualquier medio, debe hacer todo lo posible para que no se lo quiten y así los fines justifican los medios.

El Partido Popular va de sobrado, se sabe vencedor en unas nuevas elecciones y por tanto, no necesita dar ningún paso atrás ni al lado y menos hablar con partidos de inspiración bolivariana. El Partido Socialista y su Secretario General, saben que se lo juegan todo si no logran formar gobierno y afirma que el PP debe pasar a la oposición para regenerarse. Ciudadanos está cómodo, ha firmado un acuerdo con el PSOE y presume de ser un partido que pone en práctica el dialogo y el consenso. ¿Y Podemos? Pues siguen en sus trece de excluir a los de Albert Rivera y responsabiliza a los demás de la imposibilidad de formar un gobierno de izquierdas progresista y a “la valenciana”. Su última excusa para visibilizar el talante democrático del que hacen gala es que debe consultar a las bases si están de acuerdo con el pacto PSOE – Ciudadanos pero ¿por qué ahora Señor Iglesias, a última hora, quemando plazos, cuando dicho documento se  firmó hace dos meses? ¿es qué no ha tenido tiempo?

En esta situación, aunque uno no es analista político, creo que la mayor parte de la responsabilidad en este parálisis parlamentaria en la que estamos sumidos, recae sobre Podemos y en concreto sobre su Secretario General, el Señor Iglesias que ha pasado se ser la “gran esperanza blanca” a transformarse en el “iceberg” que está a punto de hundir el Titánic de un posible pacto. Su tono simpático y sus argumentos atractivos – los que todos queríamos oír – van dejando paso a expresiones ya manidas, trasnochadas y en muchos casos desagradables y faltonas. Además, sus mansas mareas electorales se agitan y van tomando fuerza, transformándose en mareas altas. 

Los de Iglesias - ¿o los de Errejón? - no quieren nada con Ciudadanos ya que su no confesable intención es dinamitar el posible acuerdo con PSOE. Pero el PP y el Señor Albert Rivera tampoco quiere nada con ustedes así que ¿Cómo pueden salir los números? Y claro a estas alturas del culebrón el Rey, como todos, quiere saber qué pasa, quiere saber si hay alguna posibilidad de evitar unas nuevas, y ya cargante en demasía, elecciones generales. Por cierto si llegáramos a ello ¿sería posible reducir su duración, el coste, que pagaremos entre todos, suprimiendo mítines, actos públicos, viajes, alojamientos, comidas, carteles, propaganda electoral, etc.? Los ciudadanos ya nos lo sabemos todo. 

Decepción, sí esa es la palabra. Los de Iglesias me han decepcionado, parecían diferentes y son como todos. Se han vuelto soberbios y es que como decía otro luchador por la independencia, José de San Martín: la soberbia es una discapacidad que suele afectar a los pobres e infelices mortales, que se encuentran de golpe con una miserable cuota de Poder. Pero tal vez el error sea mío y deba aceptar la culpa de esperar demasiado de ustedes. En fin una lástima que PODEMOS se vaya quedando en Pudimos.