Domingo, 17 de diciembre de 2017

EL TRASTERO MALVA

Transporte Sanitario
 

El transporte sanitario es una prestación incluida en la cartera de servicios de nuestro Sistema Sanitario. Se realizan por diferentes tipos de ambulancias, asistenciales con soporte vital básico, no asistenciales para traslado de pacientes en camillas que no necesitan asistencia médica en ruta y colectivas, acondicionadas para transporte de enfermos que no revisan carácter de urgencia.

La atención sanitaria urgente se hace a través de la atención telefónica en el Centro Coordinación de Urgencias con la evaluación del paciente atendiéndole desde el lugar donde se produce la necesidad. También los médicos de atención primaria y especializada pueden prescribir esta prestación ante la necesidad de asistir al enfermo en otro hospital.

El transporte sanitario obedece únicamente a causas médicas y no se puede usar como taxi  por razones económicas y sociales, como se hace en muchos casos, pues el sistema deberá facilitar otros medios para estas situaciones. Aunque no es fácil definir el abuso sanitario, porque encontraríamos múltiples causas, muchas veces es producto del mal funcionamiento de la asistencia sanitaria, y otras por el desconocimiento de la transcendencia que pueden ocasionar algunos síntomas en las personas. Es evidente que el problema existe, y que desborda, en ocasiones, la capacidad del transporte sanitario, como es el caso de las constantes salidas que hacen las ambulancias para asistir casos que no son urgentes, especialmente,  las intoxicaciones etílica voluntarias, cuando en otros puntos se necesita urgentemente este servicio. Muchas personas que han bebido más de lo adecuado se han habituado a llamar a la ambulancia para que los trasladen al hospital, y no hablo de comas etílicos que sí son graves y necesarios de asistencia.

Si esto no se controla pueden aparecen propuestas tan desproporcionadas como la de una ciudad del Norte de Italia en la que se desato una fuerte polémica por una normativa que excluye el transporte gratuito en ambulancia para personas en estado de embriaguez, al no considerar casos urgentes. Las personas que presenten tasas de alcohol en sangre superior al 1,5 por mil y sean trasladadas al hospital tendrán que pagar 200 euros para cubrir gastos de vehículo. Estas propuesta, populares y demagógicas pueden ocasionar mucho riesgo para los jóvenes que no llamaran por no pagar la multa.

Entiendo que la solución no pasa solo por hacer responsable al usuario, o introducir copagos como medida disuasoria por el abuso que se hace de estos recursos. Seria discriminatoria porque ¿Quiénes son las personas que indican la conveniencia de la utilización de una ambulancia? Todos conocemos que muchos servicios que se hacen no son necesarios. Un servicio tan importante, como  éste, necesita una correcta organización y coordinación. La solución sería hacer una buena organización, con medidas de uso racional del transporte sanitario por todas las personas implicadas: políticos y gestores como responsables de la organización asistencial, profesionales sanitarios como prescriptores  de su necesidad y usuarios como responsables de la demanda.