Martes, 12 de diciembre de 2017

“De niño me apasionaban los libros y los cómics sobre expediciones”

Jordi Canal-Soler es autor de Viaje al blanco, una publicación en la que detalla sus vivencias durante los más de cien kilómetros que recorrió en 2009 para llegar al Polo Norte

Jordi Canal, en una de sus expediciones | Revista Fusión

Para entender la pasión por recorrer el mundo del escritor y fotógrafo Jordi Canal-Soler hay que trasladarse a su niñez, cuando disfrutaba durante horas con libros y cómics sobre expediciones. Hoy, este amante de los viajes publica reportajes para revistas especializadas y pronuncia conferencias acerca de sus visitas a diferentes territorios del planeta.

Esta tarde, a las 20:00, recalará en al Teatro Liceo, donde hablará sobre sus vivencias durante los 111 kilómetros que recorrió en 2009 para llegar al Polo Norte. Más adelante, todos esos momentos los acabó plasmando en un libro titulado Viaje al blanco. Una publicación amena, de fácil lectura, y cargada de anécdotas, momentos emotivos y situaciones complicadas. Un relato con el que también rinde un pequeño homenaje a los grandes exploradores y expedicionarios de la historia.   

Aunque han pasado siete años desde emprendió el viaje al Polo Norte, Jordi Canal-Soler sigue recordando a la perfección cada minuto que vivió durante aquel trayecto, como la vez que él y sus compañeros de expedición atravesaban una placa de hielo y esta estuvo a punto de resquebrajarse. “Si se hubiera partido, no lo habríamos contado”, evoca el escritor y fotógrafo catalán en declaraciones a SALAMANCArtv AL DÍA. Tampoco olvida la inquietud y el miedo que sintió cuando se le congeló una mano. Finalmente, tras unos momentos de nerviosismo, consiguió serenarse y recuperó la sensibilidad.

El viaje al Polo Norte, aparte de para cumplir un sueño que tenía desde que era niño, le sirvió para conocerse mejor y percatarse de que es posible superar cualquier reto. Aunque entrañe un sinfín de dificultades. Además, tal y como asegura, la aventura en la que se embarcó tenía un cariz reivindicativo. Gracias a ella, puso el foco sobre uno de los problemas más serios a los que se enfrenta el ser humano: el cambio climático.