Domingo, 17 de diciembre de 2017

Del Bosque y el presidente de Mapfre presiden la presentación de Alumni-USAL

El Rector resalta el ‘esfuerzo y entusiasmo’ que la nueva Junta ha desplegado para hacer de la Asocación un ‘elemento tractor’ para cambiar la institución 

 

Foto de familia en el acto de presentación

El rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, presidió en la tarde de ayer la presentación en Madrid de Alumni-Universidad de Salamanca, en un acto en el que también participó el presidente de junta directiva, Alberto Alonso Regalado, y asistieron los vicerrectores de Conmemoración del VIII Centenario, Mariano Esteban; Promoción y Coordinación, José Ángel Domínguez; y de Estudiantes y Extensión Universitaria, Cristina Pita.

Esta puesta de largo en la capital de España, celebrada en el Anfiteatro Gabriela Mistral de la Casa América, contó con dos invitados de excepción, el entrenador de la selección española de fútbol, Vicente del Bosque, y el presidente de Mapfre y del consejo asesor de Alumni-Universidad de Salamanca, Antonio Huertas, quienes participaron en un coloquio titulado “De fútbol y empresa, de liderazgo, de trabajo en equipo y de presión”, moderado por los periodistas y miembros de la Junta Directiva, José Luis Fuentecillla (Canal 4 TV) y Sergio Martín (TVE).

Durante su intervención el rector quiso poner de manifiesto el esfuerzo y entusiasmo que la nueva Junta Directiva de Alumni había desplegado para hacer de la Asociación un “elemento tractor” del cambio que la Universidad debe experimentar en los próximos años, resaltando que se trata de “profesionales, empresarios y profesores de gran prestigio en sus campos, dispuestos a una generosa y altruista dedicación”.

También describió el planteamiento con el que se genera este nuevo Alumni, cuyo trabajo tratará de “aprovechar el talento de aquellos que han pasado por nuestras aulas, proporcionándoles también una red que les ayude a progresar en sus carreras y a contribuir a su futuro, llevando así el nombre de la Universidad de Salamanca por el mundo y acercándonos de una manera más directa al mundo empresarial”.

A su juicio, esta nueva Alumni, que hereda el trabajo realizado hasta ahora por la anterior Junta Directiva, “trata de ser, como sucede en universidades de otros países, una red profesional de ayuda mutua para sus socios en la búsqueda de empleo y la promoción, un vínculo de contacto con su alma mater y una fuente de captación de ayudas y recursos para grandes proyectos de la Universidad”.

Hernández Ruipérez finalizó recordando el desafío que la celebración del VIII centenario supone para la Universidad y apuntando a que contaba con el apoyo de Alumni para lograr que una vez pasado, en el 2019, se hubiera logrado entre todos cambiar la Universidad de Salamanca transformándola en una universidad mejor, más moderna y más pionera que nunca.

Asociación de todos

Por su parte, el presidente de la Junta Directiva de Alumni – Universidad de Salamanca, Alberto Alonso Regalado, destacó la nueva filosofía que mueve a la nueva asociación que pasa por englobar “tanto aquellos que tienen o han tenido algo que ver con la institución como los ajenos a ella que quieren vincularse de un modo u otro”. “Es mucho más que una red de antiguos alumnos, es una asociación hacia el mundo, una asociación que une”, subrayó.

El plan estratégico de la Junta Directiva de Alumni-USAL pasa, entre otras cuestiones, porque en los diferentes países haya embajadores del Estudio salmantino y que se produzcan encuentros entre los socios en esos lugares. Siguiendo con la proyección mundial de la Universidad de Salamanca, de marcado carácter –sobre todo- iberoamericano, Alumni-USAL “también quiere seguir esos pasos y conseguir una proyección internacional para estar presente en todas aquellas partes en las que haya personas que tengan un sentimiento de pertenencia hacia la ciudad y su universidad, y conseguir así que puedan mantener el contacto con ella”, indicó Alonso Regalado.

La dedicación especial que se le da a la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad de Salamanca la hace diferente, independiente, en comparación con la de otras universidades, en las que este tipo de asuntos se delegan en personas que no trabajan única y exclusivamente para este apartado tan importante dentro de la institución. “Es esa dedicación el motivo por el que se trata con tanto mimo lo que se hace y lo que se intenta conseguir cada día tanto en la oficina de Alumni-USAL como en el trabajo de todos los miembros de la Junta Directiva y del Consejo Asesor de la Asociación, que dedican parte de sus vidas profesionales a pensar en este proyecto, explicó el presidente de junta directiva.

Gestión del talento

El coloquio abordó aspectos tan complejos como la gestión del talento y el modo en que dos directivos como son Vicente del Bosque y Antonio Huertas lo afrontan en cada uno de sus sectores y entornos. Aunque fueron muchas las diferencias entre ambos protagonistas, se mostraron de acuerdo en un punto: para ser un buen entrenador (director) lo primero es ser un buen jugador de equipo, tener constancia y tratar de aprender. Antonio Huertas apuntó también que “hay que ser ambicioso, no ocupando el espacio de los demás, si no queriendo progresar”, ya que con ello progresa también la empresa.

En el transcurso de la velada se habló de la gestión del éxito, pero también de la gestión del fracaso y de cómo la gestión de los egos en los equipos de trabajo es importante, si bien en el caso de Vicente del Bosque, esta gestión forma parte de su día a día, mientras que en el caso de Antonio Huertas no es un elemento tan marcado.

En relación con la gestión del talento ambos se mostraron de acuerdo en que lo más importante en un directivo es lograr un buen equipo, llegando Antonio Huertas a señalar que en su caso “todos los que trabajan conmigo saben más que yo de su campo concreto y eso da mucha tranquilidad”.

Director de equipos

En relación con los egos, Vicente del Bosque aseguró que en la selección “hay menos egos de los que parece” y apuntó que “el entrenador debe ser capaz de influir” procurando evitar dar más explicaciones de las justas “si tienes que explicar por qué no juega a un jugador, mal asunto”. Antonio Huertas por su parte aseguró que en la empresa “las dinámicas no permiten mostrar egos”. Y en ambos casos estuvieron de acuerdo en que la ejemplaridad debe ser una característica de un buen director de equipos, si bien todo el equipo debe ser ejemplar y tratar de evitar transmitir imágenes como las que en algunos casos aparecen en relación con empresarios o jugadores de malos hábitos que contaminan el trabajo honrado que se realiza por la gran mayoría del colectivo.

En el caso de Vicente del Bosque, algunas de sus afirmaciones dejaron titulares relacionados con el mundo del deporte, como cuando reconoció que a su llegada a la selección se encontró con una herencia muy buena del anterior entrenador que había logrado un buen ambiente en el vestuario, o cuando apuntó que la juventud para él no era un mérito si no un estado y por ello en su selección había convocado a jugadores que teniendo 35 años se encontraban en buena forma. Respecto a la presión mediática, Vicente del Bosque señaló que él sentía más presión por su sentido de la responsabilidad que por las posibles informaciones publicadas y apuntó a la necesidad de desdramatizar los momentos malos.