Viernes, 15 de diciembre de 2017
Béjar al día

Preocupación por las grietas y abombamientos en la torre de San Juan

BÉJAR | Desde diferentes instancias se pide al Obispado de Plasencia y al Ayuntamiento que se estudie el estado de la torre y se tomen las medidas que sean necesarias para evitar su deterioro

Los vecinos del barrio de San Juan están asustados por las enormes grietas que se aprecian en el exterior de la torre de la iglesia, que actualmente se han visto agravadas por un abombamiento en la zona oeste, en la parte colindante con la calle Mateo Hernández.

La torre situada en el Casco Histórico de la ciudad y por consiguiente, declarada Bien de Interés Cultural, tiene en el interior de las grietas una especie de argamasa que se colocó hace algunos años a modo de testigos, para poder verificar si existe desplazamiento de los sillares o dichas grietas aumentan, y aunque fuentes consultadas aseguran que esos testigos no se han movido, algunos expertos consideran que los testigos no están colocados de manera correcta, ya que se han dispuesto a modo de emplasto en sentido longitudinal, en lugar de haberlos colocado de forma perpendicular.

La estructura está concebida para que las fuerzas trabajen a compresión, esto hace que sea muy sensible a cualquier situación que la altere, sobre todo cuando tiene que soportar una gran altura que aumenta la carga y puede desestabilizar la estructura inferior.

El origen de las grietas podría estar en que los sillares están realizados en un granito de grano grueso, que puede estar sufriendo de arenización, un proceso característico de este tipo de piedra,  que tiene que ver con el paso del tiempo y debido a la pérdida de algún componente mineralógico cuando se meteorizan los feldespatos y los minerales arcillosos desaparecen, quedando sueltos los granos de cuarzo.

Distintas entidades de la ciudad y los vecinos del barrio de San Juan han dado la voz de alarma, enviando escritos al Ayuntamiento y al Obispado de Plasencia, al que pertenece la parroquia y por tanto la torre que hace las veces de campanario, para que se tomen las medidas oportunas y envíen personal técnico a examinar el monumento.