Domingo, 17 de diciembre de 2017

Indignados con la consejera Del Olmo

Los enfermos de hepatitis C están que trinan con la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, quien, al igual que el ministro Cristóbal Montoro, no ha dudado en señalar a los nuevos tratamientos contra dicha enfermedad como uno de los principales causantes del incumplimiento del objetivo de déficit fijado público para 2.015. Y motivos no les faltan.

Aparte del incuestionable derecho a la salud que les asiste, ocurre que el coste originado por dichos tratamientos ha contribuido tan solo en una mínima parte al exceso de gasto de la Administración sanitaria. Las cifras hablan por sí solas: la atención con los nuevos fármacos a 1.500 afectados de VHC ha incrementado en 56,5 millones de euros el gasto sanitario de la comunidad autónoma.

Y sucede que Castilla y León cerró el ejercicio de 2.015 con un déficit del 1,33 sobre el PIB, casi el doble del límite del 0,7 fijado para todas las comunidades autónomas. Como sea que el PIB de la comunidad se cifra en 54.057 millones de euros, ese 0,63 por ciento de gasto equivale a unos 340 millones. En consecuencia, el incremento de gasto imputable a la hepatitis C viene a ser poco más del 16 por ciento de esa desviación en el objetivo de déficit. De ahí la justificada indignación de la plataforma de afectados por la hepatitis C, que considera “una desfachatez” que se les señale poco menos que como máximos responsables del déficit.

La plataforma deplora que se les “criminalice” de esa manera, presentándoles ante la sociedad y el resto de los enfermos como si fueran unos privilegiados solo por el hecho de acceder al único tratamiento que garantiza su salud. Consideran que, en lugar de un gasto, la curación de de la hepatitis C ha de verse como una inversión social, “ya que supone un ahorro en pruebas, seguimientos, ingresos hospitalarios y bajas laborales”.

Por el contrario, lo que consideran un desembolso innecesario es que el SACYL gastara el año pasado cerca de un millón de euros en Interferon, un medicamento sin ninguna utilidad una vez que estaban disponibles los nuevos antivirales que han permitido atajar la enfermedad.