Martes, 12 de diciembre de 2017

Cervantes y Sanabria: Una duda razonable

 

Escribo estas palabras impulsada por tres motivos: Que soy zamorana-sanabresa, que soy escritora y que éste es el año de Cervantes.

No soy investigadora de la figura del genial escritor, pero sí curiosa lectora de los estudios que los bien cualificados han realizado sobre el tema del origen de Cervantes relacionados con Sanabria, y es en ellos en los que voy a basar mi escrito, que no deja de ser un compendio de resúmenes de algunos de los ya publicados.

Desde muy pequeña he oído los rumores en boca de sanabreses, de que tenemos el honor de que Miguel de Cervantes nació en el pueblo que le dió nombre, Cervantes de Sanabria, sin aplicarle más importancia que esa: un rumor.

Posteriormente se realizaron investigaciones serias y bien documentadas, en las que el rumor pasó a ser lucha por un derecho o al menos un fuerte reclamo para seguir unas instrucciones en las que aún se trabaja.

El Quijote en Sanabria, Cervantes nació en Sanabria, Don Quixote de Sanabria, Cervantes era de Sanabria...,son algunos de los escritos que he podido leer, como una pequeña muestra, ya que imposible sería hacerlo con todo lo que se ha publicado.

SanabriaCarballeda recoge en El Quijote en Sanabria las conclusiones de Leandro Rodríguez,  catedrático de la Universidad de Lausana, dedicado casi cincuenta años de su vida al estudio de la inmortal novela, donde podemos leer, entre otras cosas:

Leandro parte junto a Quijote y descubre que cada camino, cada lance, cada ventura narrada se ajustan plenamente a los lugares de Sanabria. Paso a paso, identifica la geografía y las costumbres de la época. Veamos solo una muestra de estos fragmentos y sus coincidencias geográficas:
-El ventero le invita a dormir sobre duras peñas. En San Martín de Terroso existió la venta de Caraxote, donde los arrieros dormían sobre peñas de granito.
-En una encrucijada, Don Quijote hace huir a unos frailes de la orden de San Benito. En la sierra, entre las lagunas de Sotillo y la Pedriña hay una encrucijada que era paso habitual de los benedictinos de
 San Martín de Castañeda.
-Junto a un arroyo comen en un prado por el que pacían unas vacas galicianas de unos arrieros gallegos, que solían sestear en lugares de yerba y agua. Cerca del río Segundera se sitúa el Prado de los Gallegos, atravesado por un arroyo junto al que solían sestear los arrieros gallegos con su recua.
-Don Quijote y Sancho llegan a un espacioso y escondido valle. Atemorizados pasan la noche entre unos árboles altos que eran castaños, escuchan un grande ruido de agua y un golpear que no cesaba. Por la mañana se acercan al pie de unas altas peñas de las que se precipitaba un grandísimo golpe de agua y descubren que la causa del espantable ruido eran seis mazos de batán. En Sotillo,
en la comarca del Valle, siguiendo por el prado de un espacioso y escondido valle todavía hay enormes castaños y se oye un gran ruido producido por la Cascada que cae desde más de doscientos metros. Cerca se encuentra el prado de los “pisones” (batanes).
-Un pastor les cuenta que a una majada situada a tres leguas de donde están había llegado un mancebo, llamado Cardenio. A tres leguas de la Laguna de Lacillo (donde se encontraban en ese momento) está la majada Cárdenas.
-…dejaron el monte y entraron en el Toboso…habiendo andado como doscientos pasos dio con el bulto que hacia la sombra…Vio una gran torre y luego conoció…que era la iglesia principal del pueblo. –Con la iglesia hemos dado, Sancho. Ya lo veo, respondió Sancho. Y plega a Dios que no demos con nuestra sepultura, que no es bueno andar por los cementerios a tales horas. A las afueras de Santa Colomba existe desde siempre la finca de “La Aldonza” que es monte y barbecho. Como a doscientos metros se encuentra la iglesia principal del pueblo, rodeada por un cementerio en el que un alto porcentaje de sepulturas ostentan el apellido Saavedra.

-Se dirigió a ellos tratando de evitar que pelearan y le habló de los del pueblo de la Reloja, de los cazoleros, berenjeneros, ballenatos y jaboneros. Como en muchas otras zonas rurales, en Sanabria el uso de apodos está muy extendido y así los de Trefacio son burreiros, cazoleros los carballeses, berenjeneros los de Rosinos, ballenatos los de San Juan de la Cuesta, jaboneros los de Rozas y de la reloja los de Paramio.
 

Y sus conclusiones no son ortodoxas: Miguel de Cervantes no nació en Alcalá de Henares, sino en la aldea que lleva su mismo nombre sita en Sanabria y La Mancha que describe no es otra que su tierra natal.
 

En El Faro de Vigo, el 21 de junio de 2014, en una entrevista realizada al historiador César Brandariz, se lee:

 

"En los tiempos en que nació Cervantes esta tal aldea de Cervantes de Sanabria pertenecía al Condado de Benavente, es decir, era un territorio incluido en el antiguo Reino de Galicia". Que Brandariz diga que el autor de "El Quijote" era nativo de este pueblo es una conclusión a la que ha llegado no solo mediante un profundo estudio del lenguaje empleado por Miguel de Cervantes tanto en su obra magna como en las Novelas Ejemplares (dirigidas a su protector, el gallego Pedro Fernández de Castro, conde de Lemos), así como en la descripción de paisajes y costumbres, sino también debido al hallazgo de un documento que, procedente de los archivos del mencionado Conde de Lemos, se encuentra ahora en la Biblioteca Nacional.

Se trata de un texto del historiador portugués Méndez Silva (1600-1670), cronista de Felipe IV, que en la genealogía del que fuera alcalde de Toledo, Nuño Alfonso, de origen gallego, se refiere a los Cervantes como sus ascendientes. Dicho documento remite, a su vez, a un manuscrito original de Florian de Ocampo en el que se habla de "un cautivo muy destacado, que estuvo en la batalla de Lepanto,y que el solar de los Cervantes Saavedra es la villa de Cervantes, en la tierra de Sanabria, del Reino de Galicia".

Pero acaso el documento más peculiar de la confirmación de las investigaciones de César Brandariz sea la "Égloga de Virgine Deipara", un documento proveniente de los archivos conservados del antiguo colegio de jesuitas de Monterrei (Ourense) cuya caligrafía se atribuye a un Miguel de Cervantes. que en el texto confirma su cuna sanabresa. En la "Égloga" se lee: "oye señora mia/la humilde voz que tu sanabrio embia/yo te suplico y pido/princesa de los cielos/que las pasadas guerras y amarguras/que en portugal a avido/conviertas en consuelo/y en amorosa paz las armas duras/y hagas ataduras/tan firmes y tan fuertes/entre los coraones que cessen dissensiones/trabajos alborotos robos muertes/y bivan como hermanos/gallegos portugueses castellanos" .

Como ejemplo basten estos pequeños botones.

Y mi reflejo de ellos en este artículo quede como un interés particular en que en este año cervantino se haga buena alusión al posible origen sanabrés de nuestro falso manco.