Miércoles, 13 de diciembre de 2017
Alba de Tormes al día

Museo Arqueológico Padre Belda, ejemplo de Patrimonio Sostenible

ALBA DE TORMES | Verónica Pérez destaca en Mérida el museo ubicado en el Colegio Seminario San Jerónimo como “ejemplo de sede para la exposición de piezas históricas”
Verónica Pérez durante la conferencia

El Seminario Internacional de Patrimonio Sostenible, celebrado en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, contó con la participación de la investigadora del Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología de la Universidad de Salamanca, la albense Verónica Pérez, quien presentó el Museo Arqueológico Padre Belda como “ejemplo de sede para la exposición de piezas históricas”.

En la primera sesión del Seminario, dentro del apartado “Museos lusitanos como motores de la red”, tuvo lugar la presentación de la investigadora salmantina bajo el lema “El Museo del Padre Belda: un ejemplo de integración patrimonial y dinamización cultural de la provincia de Salamanca”. A continuación reproducimos la entrevista a Verónica en scj.es

¿Con qué objetivo se planteó el Seminario?

El Seminario pretendía debatir los problemas de lo que, nosotros, los investigadores denominamos como ‘Patrimonio Sostenible’ y plantear así una correcta gestión de yacimientos arqueológicos y museos. Con concepto de “Patrimonio Sostenible” incide en la idea de revalorizar los bienes histórico-arqueológicos, en una sociedad globalizada en la que buena parte del sustrato social, en su mayoría gente joven, se aleja de la cultura y de los restos patrimoniales que, frecuentemente, ve como anticuados u obsoletos. Desde el ámbito académico se pretendía generar un foro de debate en el que compartir ideas para dinamizar los museos y yacimientos arqueológicos para hacerlos más visitables.

¿Y cómo atraemos a los más jóvenes?

Es una ardua tarea acercar a la juventud a museos estáticos y, en ocasiones, no han incorporado nuevas tecnologías. Pese a ello, desde la dirección de los museos se trata de llamar la atención con novedosas iniciativas que fomenten el aumento de visitantes. Por ejemplo, en el Museo Padre Belda suelen celebrarse conciertos veraniegos, en los que se trata de aunar el patrimonio histórico artístico con el patrimonio musical. También sería conveniente realizar exposiciones temporales que pudieran interesar a un determinado público por las temáticas (exposiciones numismáticas, de colecciones cerámicas…)

En su exposición presentó al Museo como ejemplo a seguir.

Sí, porque lógicamente lo es. Con los escasos recursos se ha hecho más que suficiente para conservar el legado del Padre Belda. La conferencia presentada la articulé en cuatro partes: una en la que desarrollé una contextualización histórica sobre el Monasterio y la iglesia (sede del actual museo) por los que han pasado ilustres personajes de la historia de España como Hernando de Talavera, confesor de la reina Isabel La Católica o Fray Juan de Ortega, uno de los posibles autores del Lazarillo de Tormes. En la segunda parte de mi conferencia quise transmitir la idea de que el Museo es un gran ejemplo de patrimonio sostenible porque no sólo se ha dedicado a conservar los restos arqueológicos recogidos por el Padre Belda, sino que también conserva e integra los restos de la iglesia, como los ‘Ángeles Músicos’. En tercer lugar establecí una comparativa entre el antiguo museo y el nuevo, inaugurado en 2008 y, finalmente puse en valor las actividades del propio museo para darlo a conocer en el ámbito internacional.

¿Qué piezas llaman la atención?

Como arqueóloga especializada en el mundo romano y visigodo creo que es mi deber destacar toda esa parte del Museo. Pero, en otras salas también hay verdaderas joyas equiparables a algunas piezas del Museo Arqueológico Nacional, que son muy extrañas de ver expuestas en cualquier museo de Salamanca e incluso, me atrevería decir de Castilla y León. En este sentido, creo que son muy destacables las piezas de las culturas precolombinas, las puntas de obsidiana, la cabeza jíbara y la tapa de sarcófago egipcio realizada en madera de palmera.

El artífice de todo ello fue el Padre Belda, ¿llegó a conocerlo?

Sí, tuve la suerte de conocerlo aunque era muy pequeña y no recuerdo las conversaciones pues, yo tendría 8 o 10 años. La verdad, es que en muchas ocasiones pienso que es una lástima que no hayamos coincidido en el tiempo aunque también creo tiene que haber épocas de transición. Ahora nuestra tarea, y sobre todo la de la Comunidad de los Padres Reparadores de Alba de Tormes, es luchar por ese magnífico legado, por sacarlo adelante y darlo a conocer al mayor público posible.