Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Emilio

   Querido esposo, papá, hermano, tío, amigo.

   Con lágrimas en el corazón te decimos hasta pronto. ¡Te vas llevándonos contigo!

   Regresas al Camino de las Aguas, a Los Tilos, a las Moreras, con Leo y Martín. Tu hermano Manolo espera en el andén, irás de chatos con el abuelo Manolo, con Pablo, Nacho y Félix, de paseo con Tina y Eugenio.

   Eres un hombre bueno. Nos dices y enseñas con tu partida que la vida es un suspiro…

   Nunca necesitaste palabras para hacerte querer, tu sola presencia, tu gesto siempre amable, tu sonrisa, hablaban por si solos de tu vida feliz. Tu amor de juventud, a tu lado desde casi niños, seguirá siendo eterno. “Pero qué bien elegiste”, “qué suerte has tenido de estar conmigo”, y tú asentías. Que bella historia de amor la vuestra, Chari, Emilio.

    Tu dulce Eva presumirá de ti en el libro blanco de la vida, en cada renglón de sus días, con el hombro de otro gran hombre a su lado.

   Tu familia, los Redondo Llorente, estamos orgullosos de ti, orgullosos de honrar tu memoria, de llorar hoy,  y vivir mañana por ti. 

   Ahora que el dolor ahoga, ahora que nuestras manos se encuentran entrelazadas, que nuestra voz trémula te mira y te nombra, es hora de que nos arropes con tus brazos y tu alma. Todos en uno, en ti, y te decimos: ¡te queremos Emilio!, con infinitivo dolor y amor, ¡te queremos!