Domingo, 17 de diciembre de 2017

Conducta agresiva y violenta ¿Cómo afecta?

Los seres humanos tendemos a protegernos de lo que supone o creemos que es una amenaza.

¿Son las personas violentas o agresivas amenaza? Sí, tanto para nuestra salud física, como para la salud psíquica o emocional. Lo ideal es rodearse de personas tiernas, cariñosas, afables, que nos contagien optimismo en momentos de dolor, nos muestren saber y humanidad, al tiempo que nos regalen su compañía. No obstante la vida es muy diferente de lo que necesitamos o deseamos. Personas que levantan la voz, que su mirada o gestos, son intimidatorias, que la forma de comunicarse, es violenta. Es gente llena de rencor, inseguridad, que para atajar sus miedos, hacen daño y menosprecian, con ésta conducta se sienten auto valorados.

Tenemos muchas teorías para comprender el origen de la violencia,  la reacción ante una amenaza, la manera que el individuo tiene de responder cuando se siente intimidado. Si el ser humano no tuviera esa reacción agresiva, cargada de adrenalina, no podría responder biológicamente ante un peligro real. El problema surge, cuando responde violentamente ante algo que no es. Con un ejemplo todos los vamos entender: el conductor que se pone violento porque no le gusta como conduce la persona que va delante de él, y comienza a insultarla verbalmente, amenazas por la ventanilla, incluso han surgido casos que detenido el coche le propinaron  palizas que llevan a muerte -casos poco usuales el de llevar a deceso-

La agresividad, es una forma de respuesta al ambiente, con amenaza real o sin ella, muchas personas aprenden desde su infancia a obedecer, a base de golpes, castigos; ser autoritario tiene sus beneficios, las personas subordinadas responden rápidamente a su voz, pero a la vez es percibido como un peligro, los recursos que esgrime, no son suficientes para hacer frente, la respuesta es la sumisión.

La persona agresiva y violenta convive en una zona, vamos a llamarlo de confort, con alguien que soporta su desprecio y abuso, ya sea porque no tiene más remedio, falta de independencia económica etc...o de lo contrario saldría corriendo, olvidando la pesadilla que deja atrás.

 

El origen también puede ser biológico, social o antropológico. Hoy la neurociencia está estudiando los circuitos cerebrales activadores o inhibidores del lóbulo frontal. Las emociones nos llevan a comportarnos de una manera determinada, hay un cortocircuito, que impide que se dé esta acción, osea una respuesta violenta. Los estudios nos indican que el agresivo y violento carece de la capacidad de activar el cortocircuito.

Voy a dividir a estas personas en dos bloques:

Las que sufren un trastorno psicológico: trastorno de personalidad antisocial, ideas paranoides, que siempre piensan que los otros van  a hacerle daño, trastornos de personalidad tanto el limite, como el narcisista, son muy dañinos y muy difícil la convivencia.

Muchas personas con trastorno de personalidad disfrutan con el sufrimiento ajeno estimulándoles a cruzar los límites. Los antisociales, carecen de empatía y no tienen sentimiento de culpa y remordimiento cuando infringen dolor. Otros tienen rasgos sádicos, fríos, calculadores, insensibles, abusan del otro y no por ello se sienten mal.

Los impulsivos, los que no saben esperar, planificar. Lo quieren todo, y todo es ya, no importando el  grandísimo coste emocional que tenga la otra parte.

Los que tienen pensamientos paranoides, anticipan que otros tienen siempre intención de hacerles daño, esperan del que está al lado acciones negativas, son muy suspicaces. Muchas de estas personas, están clasificadas en el DSM, Manual de los Trastornos Mentales, muestran agresividad planificada o predatoria, se preparan y meditan para hacer daño, osea que el daño es intencionado, no fruto de un acaloramiento, responde a una percepción de amenaza y tiene otras motivaciones detras: conquistar poder, retener, poseer lo que desea y no responde a sus expectativas, aquí entran los dictadores, lideres religiosos, maltratadores, abusadores sexuales, dogmaticos y crueles. El hacer daño les excita y les atrae.

Otros aprendieron el comportamiento violento para obtener poder, son irritables, explotan fácilmente, rumian y en lugar de trivializar lo que acontece alrededor, convierten el momento en algo catastrófico, les cuesta mucho controlarse; aunque saben que su comportamiento no es el adecuado, es muy difícil que de sus labios salga la palabra perdón. Según su estado emocional, responden. Las emociones que pueden llevarles a dispararse, son ira, agresividad, la ansiedad, frustración, celos, envidias…todo lo que sea mal sentimiento vive en ellos.

Pero nos queda un recurso: educar para no ser violentos

Toda conducta tiene un sentido, o de lo contario se extinguiría. El violento autoritario tiene mucho refuerzo con su forma de comportarse: ya que enseguida obtiene obediencia, pero olvidan que el miedo que ocasionan es tremendo y seguramente para toda la vida.

¿Se puede prevenir la violencia?

MEDIOS DE COMUNICACIÓN: si la persona ve programas violentos, estos llevan a comportamientos violentos.

COLEGIOS: fomentar el altruismo, la convivencia, los valores de bondad, generosidad, saber tender la mano, y enseñar a controlar la agresividad.

FAMILIA Y LOS METODOS DE DISCIPLINA Y ORDEN: todo lo expuesto con anterioridad tiene un comportamiento de aprendizaje, los adultos son modelos para el niño, si el niño ve como le pega su padre, él posiblemente pegue después a sus hijos, si ve como mal trata a su madre, el será un maltratador en potencia, si percibe frialdad en el hogar, nunca creará un ambiente cálido.

ALCOHOL Y DROGAS: substancias que afectan a procesos cerebrales, relajan las formas y desinhiben a la persona, volviéndola (lo mínimo sería faltona) agresiva

CULTIVAR LA PERSONA PARA PREVENIR ESTE TIPO DE CONDUCTAS: tener formación educación, autoestima, ya que cuanto más segura sea la persona, más en paz está con su entorno, y menos necesidad tiene de someterse a otros, por lo cual aconsejo, que si usted no se siente cómodo en un ambiente, olvide el  circulo, es negativo para usted y las consecuencias son siempre volver a lo dicho, humillación etc, a fin de obtener paz ficticia, o seguramente un mínimo favor.

Ser libre es lo mas enriquecedor, si nota, o le notan, alguna de estas emociones, pongase en manos de un profesinal, le aseguro que usted y los suyos lo van agradecer.

Desmenuzará sus largas soledades, y relojara las malas liturgias que tanto hacen sufrir” (Isaura Díaz de Figueiredo).