Jueves, 14 de diciembre de 2017
Alba de Tormes al día

El campo de ‘La Dehesa’ se convierte en una trampa para los jugadores

ALBA DE TORMES | Así lo atestiguan las lesiones de gravedad sufridas por varios de los integrantes del C.D. Alba de Tormes CF, y que no tienen otro desencadenante que el pésimo estado del terreno de juego
El terreno de juego alterna parcelas de césped con parcelas de tierra y notables desniveles

Rubén Herráez, con una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla, ha sido la última ‘víctima’ que se ha cobrado el ‘patatal’ en que se ha convertido el campo de fútbol 11 de las instalaciones municipales de ‘La Dehesa’. Antes de él, varios son los nombres y lesiones que, por desgracia, engrosan esta lista. Entre ellas, cabe recordar la rotura de peroné y desplazamiento de tibia sufrida por Jaime Samuel Marcos.

Todas ellas bajo un denominador común y un mismo desencadenante; el pésimo estado del terreno de juego. Y es que su estado, aunque no viene de ahora, es realmente preocupante, alternando parcelas de ‘césped’ con parcelas de arena y desniveles, lo que le convierte en una verdadera trampa para los integrantes de los cuatro equipos que entrenan dos veces por semana y saltan a competir los fines de semana sobre el. Según algunos jugadores, “El campo está mal, no se sabe si es de tierra o hierba y cuando está seco parece cemento”

Varios son los porqués que se pueden achacar al mal estado del mismo; desde el temporal invernal, las lluvias y el frío, hasta la gran afluencia de equipos, entrenamientos y partidos que acoge el campo de fútbol entre semana. Pero Raúl de Arriba, coordinador general del C.D. Alba de Tormes CF y concejal del Ayuntamiento de Alba de Tormes, no duda en sumar otros porqués a esta lista.

“Además de factores como el tiempo contra el que no podemos combatir, hay otros que sin duda contribuyen a empeorar el ya de por si maltrecho estado del césped. No es normal que la gente monte picnics ni que pasee a sus perros dentro del terreno de juego. La irresponsabilidad de la gente también empeora las instalaciones”.

Las soluciones se darán cuando acabe la temporada

“Hasta que no finalicen las respectivas ligas de los equipos que disputan sus partidos en el campo no podremos empezar a poner soluciones”, afirma Raúl de Arriba. Las soluciones pasan primeramente por vallar el recinto deportivo, trabajos que comenzarán en un par de semanas dado que los permisos ya están concedidos.

Una vez vallado el recinto, se procederá a levantar el césped y a replantarlo, visto que un campo de fútbol 11 de hierba artificial sería completamente inviable en materia económica.