Lunes, 18 de diciembre de 2017
Alfoz al día

El Centro Cultural acoge la exposición de fotografías de Felipe Torres

CABRERIZOS | Una muestra de su archivo, formado por 5.098 negativos, 4.883 positivos y 1.060 diapositivas, y que fue donado en 1988 por la hermana del autor
Cartel de la nueva exposición en Cabrerizos

El Centro Cultural de Cabrerizos expone la colección de fotografías de Felipe Torres, hasta el próximo día 5 de abril, y dentro del programa de exposiciones A la Carta de la Consejería de Cultura. Destinada a todos los públicos, con entrada libre.
 
Horario de visita, de lunes a viernes (10 a 13.30 horas y de 17 a 20.30 horas) y sábados, de 11 a 13.30 horas. 

Archivo de Felipe Torres

El archivo de Felipe Torres, compuesto por 5.098 negativos, 4.883 positivos y 1.060 diapositivas, fue donado en 1988 por la hermana del autor, Juliana Torres García, a la Diputación de Salamanca, que lo depositó en la Filmoteca de Castilla y León en febrero de 1998. La exposición sobre su obra se inauguró en 2002, con la colaboración de la Diputación salmantina.

Felipe Torres García, nació el primero de mayo de 1905, en Narros del Castillo, provincia de Ávila, donde su padre trabajaba temporalmente. Su existencia transcurrió desde la infancia en la ciudad de Salamanca.

Desde muy pequeño despuntó en Felipe la afición por el dibujo y la pintura. Siendo niño, después de salir de la escuela iba a dibujar a San Eloy, donde impartían clases gratuitas, obteniendo varios diplomas.

Pero su gran pasión sería la fotografía, que conoció cuando entró como aprendiz en el estudio de Ansede y Juanes hacia los 13 años; fue contratado después como oficial en fotografía por Almaraz, en la calle Toro. En esta época y en sus ratos libres, ensayó algunos pinitos en el campo de la publicidad, diseñando carteles anunciadores de festivales taurinos, de establecimientos comerciales y empresas, fiestas de carnaval, bandas de mises, o carteles de las obras que se representaban en el Teatro Liceo, al mismo tiempo que su hermano Andrés diseñaba y pintaba los decorados de los escenarios. Muchos de estos trabajos reflejan una imaginación y gracia notables.

Su edad le libró del llamamiento a filas en la Guerra Civil, pero no pudo zafarse de los problemas de la escasez. En plena postguerra, año 1941, dejó a Almaraz para abrir su propio establecimiento de fotografía, en el número 60 de la Calle Zamora, frente a la Iglesia de San Marcos. Esta escasez y el racionamiento afectaban de forma significativa a su negocio, por restricciones en el suministro eléctrico que le impedían trabajar cuando podía y deseaba, de forma que tuvo que compaginar el ansiado trabajo creativo con el del retoque fotográfico, para poder afrontar los gastos del negocio.

Por eso siguió en su pequeño negocio hasta que en mayo de 1957 tiene que dejarlo porque el dueño del local iba a reedificar. Trabajó con Carballeira, hasta su jubilación, conociendo también en este postrero empleo los sinsabores del engaño por parte del empresario, que le había venido dando de baja por enfermedad tres veces cada año, sin que Felipe hubiera estado enfermo ni supiera nada del asunto, lo que le causó serios problemas a la hora de conseguir la pensión de jubilación. Gracias al doctor Talavera pudo finalmente cobrarla, y para él trabajó, ya jubilado, unas horas al día en el revelado de radiografías.

Esta exposición forma parte del programa itinerante Exposiciones Alacarta que promueve la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León en colaboración con diferentes instituciones de la región para recuperar y difundir el patrimonio fotográfico castellano y leonés, promocionar el arte visual, apoyar a los centros expositivos e incentivar el desarrollo de las zonas rurales.