Martes, 12 de diciembre de 2017
Bracamonte al día

Resucitó!

PEÑARANDA | Las calles y plazas de la ciudad volvieron a llenarse de vecinos y visitantes para vivir uno de los actos más intensos de la semana de pasión (GALERÍA DE FOTOS)
La tradicional retirada del manto de luto tuvo fue presenciado por cientos de personas

Había muchas ganas de vivir el que sin duda es uno de los momentos de mayor intensidad de la Semana Santa peñarandina y, a pesar del frio y la constante amenaza de lluvia, pudo vivirse con total normalidad, y cientos de personas volvieron a echarse a las calles un año más para vivir la procesión del Resucitado, con la que se cierra la Semana Santa local. Vecinos y visitantes se daban cita durante la mañana del domingo en la Plaza de la Constitución para asistir a uno de los momentos más especiales de la semana de pasión como es el encuentro entre Jesús Resucitado y Nuestra Señora de la Soledad, en el que  un pequeño ataviado como el Arcángel San Miguel anuncia la resurrección y procede a desprender el manto de luto que hasta ese momento ha lucido la virgen como muestra de su dolor.

La comitiva partía pasadas las diez y media de la mañana desde la iglesia parroquial, desde la que Jesús Resucitado comenzaba su peregrinar, engalanado sobre su nuevo trono que era cargado por 35 costaleros llegados desde la capital charra. Tras un breve recorrido por las calles de la ciudad llegaban a la Plaza Nueva, para posteriormente encaminarse hacia la Plaza de la Constitución donde tuvo lugar el encuentro. Un recorrido que estuvo arropado por los sones de la Agrupación Musical Cristo Yacente de Salamanca, a la que se sumaba una nutrida representación de cofrades de la Preciosa Sangre, a los que precedían representantes de las cofradías del Santísimo Cristo del Humilladero y del Cristo de la Cama.

Minutos después, la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, partía de la parroquia, acompañada por cofrades de Jesús Nazareno, Vera Cruz, Jesús Amigo de los Niños y Nuestra Señora de la Esperanza.

Tras recorrer varias calles del corazón de la ciudad, llegaban hasta el agora donde, una breve oración precedía al gran momento, en el que el pequeño Pablo Manzano, convertido en San Miguel, protagonizaba el momento más simpático y emotivo al pronunciar la letanía que anuncia la resurrección, momento que era acompañado por una sonora ovación por parte de la multitud de vecinos que se agolpaban en los alrededores de la plaza.

Como es tradición, este acto sirvió además para realizar el intercambio de la mayordomía de Nuestra Señora de la Soledad, cuyos nuevos mayordomos son Abraham y Ruth Araujo Flores. La jornada festiva finalizaba con la eucaristía a la que acudieron representantes de las ocho cofradías peñarandinas, autoridades y cientos de personas.