Martes, 12 de diciembre de 2017

Identificados dos hermanos como el kamikaze del aeropuerto y el del metro

Falta por conocer la identidad de un terrorista de Zaventem y el huido de la terminal, que no se sabe aún si se trata de Najim Laachraoui, el hombre más buscado

Los hermanos El Bakraoui y Najim Laachraoui, identificados como los presuntos autores de los atentados del aeropuerto

El fiscal federal de Bélgica, Frederic Van Leeuw, ha asegurado este mediodía que han conseguido identificar a dos de los cuatro terroristas que perpetraron los atentados del 22-M en el aeropuerto de Zaventem y el metro de Bruselas. Por un lado, respecto a los tres individuos de la foto difundida que transitaban con maletas por la terminal, sólo se ha identificado al de en medio. Se trata de Ibrahim El Bakraoui, una de las personas identificadas en la redada de Forest de hace una semana. Se inmoló.

También lo hizo el de la izquierda, cuya identifidad se desconoce. Respecto al del sombrero, la Fiscalía ha aclarado que ni saben si es Najim Laachraoui, como todo el mundo daba por sentado. Se trata delnuevo enemigo número uno. Este no se inmoló y según ha explicado, dejó la maleta con mayor carga de explosivo pero finalmente no estalló y logró ser desactivada. Huyó. Esta mañana se han realizado varias redadas en el barrio de Anderletch y en un principio se pensó que era él, pero el Ministerio Público ha eludido comentar este extremo.

El otro identificado es Khalid El Bakraoui, hermano del otro identificado. Se trata del kamikaze del metro. Uno de los datos más llamativos es que su hermano, Ibrahim, tiró un ordenador pórtatil en una papelera cercana al piso del barrio de Schaerbeek desde donde tomaron un taxi en dirección al aeropuerto. Entre la documentación hallada, estaba su testamento, en el que confesaba todo.

Los avances de las investigaciones han sido posibles gracias al testimonio del taxista que les llevó hasta Zaventem, que les reconoció cuando vio la foto y explicó que le llamó la atención el elevado número de maletas que llevaban. De hecho, no pudieron llevar todas. En el apartamento de Schaerbeek donde les recogió, la Policía ha encontrado 15 kg de explosivos, 150 litros de acetona, 30 litros de agua oxigenada y una maleta con clavos.

El 'artificiero' de la red

Según medios belgas, Laachraoui es el'artificiero' de la red, ya que sus huellas se habrían encontrado en los cinturones de París y en el piso franco de Bruselas en el que se hallaron explosivos. Las autoridades ya buscaban a Laachraoui desde el lunes, ya que según la Fiscalía su ADN fue hallado en viviendas utilizadas por los terroristas de París. Además,habría viajado a Hungría en septiembre de 2015 con uno de los autores de la masacre del 13-N, Salah Abdeslam, detenido la semana pasada en Bruselas. En un control a principios de septiembre en la frontera húngaro-austríaca, Laachraoui fue identificado con el nombre falso de Soufiane Kayal, momento en el que estuvo acompañado por Abdeslam y por Mohamed Belkaïd, un argelino de 35 años abatido por la policía en la redada de la comuna bruselense de Forest, el pasado 15 de marzo.

Los hermanos Bakraoui eran "conocidos" por los servicios de seguridad, si bien no por vínculos con el terrorismo. El mayor, Ibrahim, de 30 años, participó en un tiroteo contra la Policía en 2010, mientras que al año siguiente Jalid fue condenado por robo, informa el periódico 'Dernière Heure'. Además, Khalid alquiló con una identidad falsa una habitación en la calle Dries de Forest, escenario de un tiroteo con la Policía el 15 de marzo.

Najim Laachraoui sigue siendo buscado por las autoridades, que también se han lanzado a por otros posibles integrantes de la célula que ha planificado y ejecutado los ataques en una ciudad que ya se encontraba en alerta desde la matanza de París del pasado 13 de noviembre. El Estado Islámico ha reivindicado la masacre.

El balance provisional es de 31 muertos y 270 heridos, tras rebajar el Gobierno belga este miércoles el número de fallecidos. Entre los heridos figuran nueves españoles, aunque tres de ellos han sido ya dados de alta. El ISIS (iniciales en inglés del Estado Islámico) ha reivindicado el ataque como una represalia por la participación de Bélgica en los bombardeos de Siria.

Las dos explosiones en el aeropuerto de Zaventem tuvieron lugar a las ocho de la mañana en la zona de embarque previa al paso de los controles de seguridad. Las autoridades belgas encontraron una tercera bomba sin explotar. Varios testigos han señalado que el área en la que se produjo el ataque fue el mostrador de American Airlines, donde decenas de personas estaban esperando para acceder a los aviones. Algunos supervivientes relataron que escucharon gritos en árabeantes de que se produjeran las deflagraciones. Según diversos pasajeros, la escena era "infernal", con sangre y humo por todas partes. Durante varias horas, el único sonido que se escuchó en los alrededores fue el de las sirenas de los vehículos de emergencia que trataban de socorrer a los heridos. Las fuerzas de seguridad han señalado que la mayoría de ellos tenían graves lesiones en las piernas.

El aeropuerto ha quedado clausurado por el temor a nuevas explosiones. Los pasajeros que se encontraban en la terminal fueron conducidos a una zona segura, en un hangar vigilado por las fuerzas de seguridad, mientras que todos los vuelos comenzaban a ser desviados a otros aeródromos belgas. El aeropuerto permanecerá cerrado este miércoles, lo que generará serias alteraciones en los principales aeropuertos de la UE en plena Semana Santa, una de las épocas del año de mayor tráfico aéreo.

"Estudiamos la reapertura del aeropuerto para este jueves", ha indicado el consejero delegado del aeródromo, Arnaud Feist en un mensaje en la red social Twitter. Más de 500 vuelos fueron cancelados en ese aeropuerto bruselense y desviados en su mayor parte hacia los regionales de Lieja y Charleroi, así como a otros internacionales cercanos. El aeropuerto secundario de Bruselas, en la localidad de Charleroi (a 60 kilómetros al sur de la capital), mantiene todos sus vuelos programados para el miércoles, pero ha recomendado a los pasajeros que se dirijan al aeropuerto "al menos cuatro horas antes" de la salida de su vuelo.

Asimismo, cuatro de las principales estaciones de tren de la capital de Bélgica han reabierto sus puertas este miércoles con un incremento de las medidas de seguridad. Según las informaciones facilitadas por el diario local 'Le Soir', las estaciones de Bruselas-Sur, Bruselas-Central, Bruselas-Norte y Bruselas-Luxemburgo son accesibles por una única entrada para realizar controles de seguridad. Por su parte, las estaciones de Schuman, Bruselas-Congreso, Bruselas-Chapelle y Mérode continúan cerrados.

Vagón del metro

Como ocurrió con la masacre de París, los mensajes de repulsa por los atentados no han tardado en colapsar Facebook y Twitter. El atentado en el metro se produjo una hora más tarde, a las nueve de la mañana, en un momento en el que el transporte público estaba ya en su hora punta. La explosión se registró, según las primeras informaciones, en un vagón del metro de la estación de Maelbeck, un punto de embarque situado a apenas cien metros de la sede de las instituciones europeas.

Según algunos testigos que viajaban en otro tren que circulaba por la vía, "se escuchó una explosión sorda que vino seguida por una ola de calor". "Cuando pasamos al lado del vagón más dañado lo que pudimos ver es un tren completamente destruido", señaló. El servicio de metro quedó suspendido y las fuerzas de seguridad rastrearon las vías en busca de artefactos explosivos. En los momentos de confusión posteriores a los atentados, los desactivadores de la Policía belga localizaron un paquete sospechoso en la calle La Loi, próxima al centro neurálgico de la ciudad, y lo hicieron estallar de forma controlada. La detonación provocó una nueva ola de pánico en la ya atemorizada capital europea. A lo largo de la mañana, los expertos en explosivos también neutralizaron un supuesto paquete bomba localizado en el aeródromo y un vehículo sospechoso descubierto en el barrio de Ixelles.

Algunos seguidores del Estado Islámico celebraron los ataques en las redes sociales, en mensajes en los que anuncian nuevas acciones terroristas y prometen llevar la muerte a las calles de todo Europa. Bélgica, no obstante, se encontraba en alerta después de que el pasado viernes fuera detenido en el barrio de Moleenbeck Salah Abdeslam, quien está considerado uno de los responsables de la matanza de París del pasado 13 de noviembre, en la que fueron asesinadas 130 personas por parte de miembros de ISIS. Tras el arresto de este terrorista entrenado en Siria, las autoridades belgas anunciaron que habían encontrado evidencias de que estaba en disposición de actuar de forma inminente, lo que deja claro que las células islamistas del país continuaban en activo.

Fuente El Norte de Castilla