Sábado, 16 de diciembre de 2017

Por su obra lo conoceréis

Este es un pequeño homenaje a una gran persona, Luis Cuadrado, que nos dejaba el pasado viernes

No me unía a él una estrecha amistad, no tuve la suerte de compartir mucho tiempo, pero sí de conocerlo. Luis Cuadrado ha sido un hombre que, muy a su pesar, no pasaba desapercibido, pues era discreto, prudente, humilde, y todo esto era sólo una parte de su grandeza.

Sus manos devolvieron la luz a los ojos apagados  de miles de personas desfavorecidas en países lejanos sólo a cambio de su satisfacción por hacerlo.

Su persona dio luz a quienes lo conocimos. La luz que dan los valores sólidos, los que sirven para crecer y fortalecerse.

Luis ha sido un hombre tolerante, dialogante, trabajador, solidario, con un  gran sentido del humor y, a pesar de su grandeza, sencillo.

Luis curaba miradas y enseñaba a mirar desde una mirada limpia.

Lo conocí en ZOES, que es una pequeña gran familia, en estos días de luto por su pérdida. Allí deja las fotos de las miradas sanadas por sus manos que expuso hace no mucho tiempo, deja un plato en la mesa de los lunes, en esa mesa en la que se conoce gente y se aprende de ellos, una mesa en la que deja amigos y un gran vacío que no es reemplazable, aunque estoy seguro de que va a seguir estando en cada uno de los comensales que alguna vez coincidieron con él

Me acerqué  a despedirlo y quien llevó la ceremonia lo conocía bien, habló desde el dolor de la despedida y la gratitud de haber compartido camino con él, sabía que a Luis le definían sus obras, su entrega a los demás a los que tenía cerca y a los que se acercó para hacer el bien.

Hasta siempre Luis