Lunes, 18 de diciembre de 2017
Béjar al día

Noventa años del Nazareno de La Vera Cruz

BÉJAR | El Santo Entierro es la más antigua de las procesiones de Semana Santa, data de 1725, época en la que se iniciaba con El Descendimiento de la imagen de Cristo, siendo desclavada de la cruz

Nazareno de la Santa Vera Cruz

Hace 90 años que el Nazareno de la Cofradía de la Vera Cruz, salió por primera vez en procesión. Fue en 1926 cuando el empresario bejarano, afincado en San Sebastián, José Rodríguez-Arias, regaló la imagen a la Cofradía. Este Nazareno procesionó durante varios años, desconociéndose los motivos por los que dejó de hacerlo y estuvo arrinconado en el coro de la iglesia de San Juan, hasta que en los años 80, se recuperó para formar parte de El Santo Entierro, con los cofrades vestidos con el hábito blanco y la capa morada.

La procesión del Santo Entierro es la más antigua de la Semana Santa bejarana, en 1725 se acompañaba de El Descendimiento. En aquella época, la cofradía de la Santa Vera Cruz tenía su sede en el Convento de San Francisco y el ahora llamado Parapeto, era conocido como Nuevo Descendimiento, precisamente por el acto que se llevaba a cabo en ese emblemático lugar, pintado en el cuadro de Ventura Lirios y catalogado en él con el Nº16.

El Descendimiento consistía en desprender la imagen de un Cristo articulado, de una cruz colocada en dicho Parapeto, y una vez desprendido, se depositaba en el sepulcro y se iniciaba la procesión del Santo Entierro. En los años 40-50, la Cofradía encargó al escultor bejarano Francisco González Macías, que hiciera fija la imagen del Cristo y la restaurara, convirtiéndola en una figura yacente, desde entonces, esta imagen en sus orígenes articulada, descansa en el sepulcro que desfila cada año en El Santo Entierro, procesionando junto a otro paso independiente que representa el Calvario con las figuras del Crucificado, San Pedro y María Magdalena y abandonándose así la tradición de El Descendimiento.