Lunes, 18 de diciembre de 2017

El día después del 8 de marzo. Menos flores y más derechos.

El 8 de marzo no es un día para regalar flores, sino para seguir reivindicando todo lo que falta para que la igualdad de géneros sea real.

Estos días me llegan muchas felicitaciones a cuenta del “Día Internacional de la Mujer”. Pero es que “yo no necesito que me feliciten por ser mujer, no es un logro, es un hecho biológico, solo pido que no me resten derechos por serlo”, como decía un tuit de los muchos que también llegaron recordando todo lo que falta: igualdad salarial, reparto equitativo de los cuidados de los menores y de los familiares dependientes, tasa rosa (algunos productos son más caros solo por ir envasados en color rosa), miedo o vergüenza por decirle a tu jefe que te has quedado embarazada, la jueza que pregunta a la víctima de abusos sexuales, que si cerró las piernas, …

Cuando alguien te agrede por la calle, independientemente de la calificación de la agresión, da igual que sea muy grave, que grave, que leve o que incluso levísima, los sentimientos de la víctima los conocemos TODAS: miedo, vergüenza, culpabilidad… ¿culpabilidad? ¿Encima de ser atacada, la que se siente culpable soy yo? ¿Por qué? ¿Por llevar una falda corta, o una falda larga, o pantalones ajustados o pantalones sin ajustar…? ¿Por no ir continuamente vigilando a tus espaldas? ¿Por ir sola?... No, es por ser mujer.

Por ser mujer tienes que ir vigilando, evitar ciertas calles, evitar ciertas horas, evitar ir sola, entendiendo por “sola”, no ir acompañada de un varón.

Por ser mujer tienes que soportar sin ofenderte las groserías, que no piropos, en la calle. Y si se te ocurre contestar ofendida te llamarán feminazi y hembrista, o los menos modernos, histérica.

Por ser mujer tienes que tolerar las generalizaciones que hablan de que todas las mujeres somos malas y aprovechadas por naturaleza y por eso muchas ponen “denuncias falsas de malos tratos” y/o impiden a sus ex la relación con sus hijos sólo por fastidiar…

Por ser mujer tienes que trabajar más horas durante más años para adquirir los mismos derechos que los hombres.

Por ser mujer tienes que ocuparte del cuidado integral de tus niños y tus mayores, aunque cada vez más hombres echen una mano, pero es que la mayoría lo que hacen es eso, echar una mano: el peso recae casi siempre en nosotras.

 

 

Y eso, aquí, en España, porque por ahí fuera: ablaciones, trata, esclavas sexuales, violaciones por parte de soldados de casi todos los ejércitos, asesinatos por honor, lapidaciones…

 

 

Y luego hay quién dice que “¿para cuando el Día Internacional del Hombre?”

¿Me lo estás diciendo en serio?