Martes, 12 de diciembre de 2017

¡Qué no! y viejas canciones

25/febrero/jueves

 

[Img #577693]33 cumpleaños de la aprobación del Estatuto de Castilla y León. En la sede de las Cortes regionales, un edificio que ni en Rusia, los políticos hacen las cosas propias que les entretienen y les justifica el sueldo, aunque den poco trigo para el común. Hablan y dicen cosas biensonantes que les pone a todos cara de satisfacción: que si la norma que nos dimos los castellanos y leoneses, que si es el marco por el que nos regimos, que si dentro cabemos todos. Palabras, palabras, palabras. En su día el humorista-viñetista JM Nieto, un auténtico genio, dibujo a un labrador arando con su tractor; en esto que su arado tropieza con un obstáculo, con un cavón enorme, insalvable: baja del tractor a ver de qué se trata y se encuentra una piedra enorme, exactamente un estatuto de autonomía. Pues eso. El Estatuto no es más que una carta de intenciones, como la Constitución, pero en pequeñito, que da de sí lo que da. Por ejemplo: que todos tenemos derecho a una vivienda. De acuerdo, muy bonito, pero el que no tiene para comprarse una casa, o no puede pagar un alquiler, no le queda más remedio que la caridad, dormir debajo de un puente o ejercer de “ocupa”.

   El Estatuto de Castilla y León se ha modificado varias veces desde su primera aprobación (el último de la España Autonómica), todas con la intención de hacer de esta región una Comunidad de primera. De nada ha servido. País Vasco y Navarra, con sus fueros especiales, históricos, están en otra dimensión. Y Cataluña, Galicia y Andalucía están en otra línea. Sobre todo Cataluña, que está que lo rompe. Castilla y León, dominada por políticos probeta no podrá nunca alcanzar las cotas que exige su historia única. Pero estos políticos se entretienen, marean la perdiz, encuentran siempre un modo de divertir al personal y no parar de trabajar bajo el síndrome de Sísifo: subir una enorme piedra a lo alto del monte y cuando se consigue colocar en la cima,  vuelta a caer. Y así indefinidamente. Eso es Castilla y León, una región de psiquiatra. Una Comunidad que tiene un problema irresoluble al que nadie pone solución: que la gente se va, que la gente se quiere ir, que cada día se despuebla más, que cada día es más vieja. Todo lo que ha conseguido su Estatuto de Autonomía es que vivan 130.000 personas menos en Castilla y León desde hace 33 años. ¡Menudo éxito! Pero según un tío que manda mucho en la Junta, o sea, en el gobierno de Castilla y León,  cuyo nombre ni recuerdo ni quiero acordarme, ha dicho que no importa la gente que viva en Castilla y León, que lo que vale son los servicios que reciben los que aquí habitan. O sea, que es igual que un pueblo tenga 100 habitantes que 1000. ¡No puedo, no puedo!   

 

26/febrero/viernes

 

   Un día sin pena ni gloria, como tantos. Pero escribo. ¿Por qué escribo si posiblemente nadie me leerá? ¿Tal vez porque  escribir es una forma de vivir la propia existencia? Al escribir indago en qué profundidades estoy de mi vida. Escribir es acercarse a la propia intrahistoria para después tenderla en el balcón. Y siempre con el recuerdo que trae la memoria y la mirada al futuro que adoba la esperanza. “Ayer se fue; mañana no ha llegado,/hoy se está yendo sin parar un punto:/soy un fue, y un será, y un es cansado”. Don  Francisco de Quevedo.

   Llueve, hace frío, amenaza de grandes nevadas. Febrerillo loco. Subo a la buhardilla y escucho a Joan Manuel Serrat. Cada loco con su tema.

 

27/febrero/sábado

 

   Tenía previsto ir con mis amigos de Caminantes a hacer la etapa del Camino de Santiago desde San Juan de Ortega a Burgos. Pero las malísimas previsiones meteorológicas nos apartan de la idea. Lo dejamos para más adelante. La Vía Láctea siempre puede esperar, sobre todo si el cielo es todo nube. Escucho a Frank Sinatra. “New York, New York”, “My way”, “What Now My Love”, I´ve got a crush on you”…Versiones con otras voces, dúos con La Voz, edición especial con motivo del 100 aniversario de la muerte del gran artista. Tony Bennett, Luciano Pavarotti, Aretha Franklin, Barbra Streisand. Dúos diferentes, distintos, todos cargados de emoción. Pavarotti tiene tal  fuerza, tan inmensa, que rompe la barrera del sonido, de la melodía. El CD me lo regaló por Reyes Santiago Nájera, melómano hasta tal punto que no entiende la vida sin música. Lógico, la música es el lenguaje universal más precioso, más preciso, más real, mejor.

 

   28/febrero/domingo

 

   A Umberto Eco le encantaba una frase de Bocoe Pertwee, siglo XVIII: “ Hace tiempo estaba indeciso, pero ya no estoy tan seguro”. La cita en su libro “Kant y el ornitorrinco”. Razón irónica.  

 

 

     29/febrero/lunes

 

   Acudo a las Cortes de Castilla y León a escuchar una conferencia de José Luis Bonet, presidente de Freixenet y de la Cámara de Comercio de España. A Bonet le he escuchado en otras ocasiones y merece la pena. Fue profesor en la Universidad de Barcelona y se le nota. Estilo sencillo, didáctico y claro. Mezcla la teoría y la práctica, algo poco habitual. Conoce desde dentro el mundo empresarial que ilustra con un lenguaje docente. Participa en unas jornadas sobre economía. Mientras hacen las introducciones pertinentes en estos casos, que suelen ser tediosas y de aliño, me dedico a volver a ver algunos de las obras de arte que alberga la sede del parlamento regional de Castilla y León, una auténtica pinacoteca: Vela Zanetti, Castilviejo, Sánchez Grande, Sánchez Carralero, Díaz-Caneja, Cuadrado Lomas, Esteban Vicente…pinturas de artistas excepcionales. Maravilla. También alguna escultura de Baltasar Lobo y Coomonte.

   José Luis Bonet dice que la mayor crisis económica fue la de 1929, que la de 2008 fue en doble V y que seguimos en período de recuperación gracias a la política económica llevada por el Gobierno de la nación. Que había que hacer sacrificios y se habían hecho, aunque hubiera sido a regañadientes. Aseguró que había sido fundamental la ayuda de la Unión Europea, y que eso no puede olvidarse. Sin esa ayuda no hubiéramos salido de ese atolladero. Para eso han sido necesarios dos hechos claves: la internacionalización de nuestras empresas y la inversión  extranjera directa. Bonet dijo que España cuenta con 2500 empresas internacionales, 500 de ellas de primer nivel, como Teléfónica, que hace unos días tuvo un papel protagonista en el Congreso de Móviles celebrado en Barcelona. El presidente de Freixenet aseguró que las crisis son momentos en los que las empresas toman la iniciativa para internacionalizarse. El suele preguntar a los empresarios qué tanto por ciento representa la exportación en su compañía; si le dicen que el 30 ya sabe que empezó a exportar en la crisis de 1993 y si le aseguran que el 6, es que empezó a hacerlo en la crisis de 2008. Es necesario ayudar a las pymes porque tienen ahora una gran oportunidad para internacionalizarse. Los próximos diez años son cruciales para hacer avanzar con solidez la economía española. Se necesita internacionalización y mejorar la competitividad. Dos caras de la misma moneda. Hay que ganar los mercados de Asia, África e Iberoamérica. Hay mucha gente en esos continentes que pronto será clase media; tenemos que estar ahí. Bonet dijo que los líderes de nuestro país son los empresarios, que son los que crean empleo. Y reclamó para ellos reconocimiento. Puso un ejemplo: hay 3000 empresarios que trabajan gratis desde las Cámaras de Comercio para ayudar a las empresas. Eso se debe saber; no cobran ni dietas. Los políticos deben poner las condiciones y los empresarios han de gestionar, que lo hacen mejor porque lo han hecho siempre. Hay que tener cuidado con no estropear la dinámica que tenemos; la incertidumbre política si se alarga nos puede pasar factura. Ya hay señales de que las inversiones se están moderando, y eso obedece a la incertidumbre exterior e interior. Hay que asumir la cultura del pacto. Eso es lo que venimos haciendo los empresarios toda vida: pactar por todos esos mundos. Lo que se necesita, precisamente en Cataluña, para evitar el secesionismo. Hay que hablar mucho, y con respeto, y después llegar al consenso, como se hizo en la Transición. Hay que tener amplitud de miras, aunque haya líneas rojas. José Luis Bonet dijo que teníamos que mirar hacia atrás para ver lo mucho que hemos hecho en España en los últimos 50 años. Hemos dado un salto enorme. Antes había Dictadura, ahora Democracia; antes Autarquía, ahora Economía Social de Mercado, antes había muchas carencias y necesidades sociales y ahora tenemos Estado del Bienestar. Que se necesitan arreglos y retoques en todo, claro, pero eso se puede hacer, y es lo que hay que hacer. Hay que defender la Constitución de 1978. Habrá que modificarla, pero bien, como debe hacerse. España ha hecho dos milagros: la Transición y la mejora económica y social: espectacular en los últimos 35 años.

   José Bonet dijo que había una prioridad por encima de todas: el desempleo. No se puede vivir con un 20% de parados; también hay que reducir el déficit público y el endeudamiento. Debe aumentar el tamaño de nuestras empresas; ahora el número de pequeñas es excesivo. Recordó su máxima de las tres “T”: trabajo, talento y tenacidad. Hay cosas que hacemos muy bien, como el turismo. 70 millones de personas nos vendrán a ver este año; al congreso de móviles de Barcelona vinieron 100.000 personas, pero no se han organizado actividades paralelas para que muchos se quedaran más días y nos conocieran más. Eso se tiene que trabajar mejor. Apostó por la formación dual (estudio y trabajo), se necesita un pacto por la educación, se debe hacer una gran reforma universitaria para que se engarce más y mejor con el mundo empresarial y hay que dar un impulso al tejido empresarial. Se necesita el trabajo de todo el mundo, como el de las Cámaras, que nacieron con el Regeneracionismo a finales del XIX (Costa, Macías Picavea, Santiago Alba, Lucas Mallada) y desde entonces han prestado un servicio impagable a la sociedad a través de las empresas.

    Una conferencia ilustrada, lejos de la habitual palabrería política; hechos claros y concretos. Líneas de trabajo. Apuesta por el futuro. Nada de lloriqueo. Nada de lamentos. Mirada hacia delante. Deberes que hacer.

 

    1/marzo/martes

 

   Debate de investidura de Pedro Sánchez. Discurso de 101 minutos. Largo y con muchos aplausos de los suyos. Hace un mes a Pedro Sánchez se le daba por muerto. Los barones de su partido le ponían zancadillas por todos los lados. De la chistera sacó que lo que acordara con otros partidos lo sometería a votación de la militancia socialista. Dejó así descolocados a sus críticos. Primer momento en que el muerto se levanta. El segundo, tras firmar un pacto con Ciudadanos. Todos apuntaban a que iba a intentarlo con Podemos y Pablo Iglesias, pero prefirió mirar al centro derecha, aunque eran 40 votos en lugar de 69. Los barones, a callar, y él a seguir cabalgando. El tercer momento el discurso de investidura. ¿Un imposible?, sí, pero lo ha intentado. Eso es lo que queda. Pedro Sánchez no estaba muerto, que estaba de negociaciones. Nadie le puede quitar la tercera “T” de José Luis Bonet: la tenacidad. A lo mejor se ha ganado el seguir siendo la opción socialista si hay otras elecciones.

 

   2/marzo/miércoles

 

   La realidad de las palabras y los hechos frente a Pedro Sánchez. Rajoy, que no; y saca toda su ironía. “Nos ha hecho perder un mes para nada”. Califica a Sánchez de “bluf” y le lee la definición que de esta palabra dice el DRAE: “montaje propagandístico para crear prestigio que posteriormente resulta falso”. Rajoy dice que es perfecta para definir a Pedro Sánchez. Desde el púlpito de la oposición, se le ve con la lengua afilada e irónica. Sánchez tendrá un “no” por todos los lados del PP. Pablo Iglesias y Podemos le dicen lo mismo. Iglesias algo más: se mete con él por no pactar con Podemos tras la presión de los barones de su partido, entre ellos Felipe González “ese – dijo - que tiene el pasado manchado de cal viva”. ¡Uffff!, la bancada socialista se lo quiere comer. Patxi López, el presidente del Congreso, ya no le dejó hablar más. O sea, Pedro, que no.

    Rivera, mientras tanto, da por acabado a Rajoy, y dice que “es tiempo de acción”.¿Qué acción?¿Nuevas elecciones? Visto lo visto no queda otra. Entretenidos nuestros políticos nos tienen, eso sí. Pero también alucinados. Casi tanto como Joan Tardá, el portavoz de ERC, que dice todo convencido que pronto proclamarán la República Catalana. Con un par. Este no ha estudiado la Constitución del 78. Ni ha leído la historia.¡Como si fuera tan fácil! Cambó va a tener que resucitar.

      La votación fue un fracaso para Sánchez: 130 votos a favor de su investidura, 219 en contra y una abstención. Ahora a seguir el procedimiento previsto. O sea, vuelta la burra al trigo. Hasta llegar a las próximas elecciones, previstas para el 26 de junio, San Pelayo.

 

    3/febrero/jueves

 

      Voy a pasear con Rumbo a los cerros de Arroyo de la Encomienda. Ligera brisa. Cielo abierto, limpio, de azul diluido. Escucho a Bambino, “Canciones de amor prohibido”. Dos volúmenes que me regaló Isidro Navas. Bambino, nacido en Utrera, Sevilla, se llamaba Miguel Vargas Jiménez y recibió este nombre al interpretar  en la Venta Real de Antequera, con 18 años, Bambino, de Renato Carossone. De voz desgarrada y profunda Bambino es un referente de un tiempo y un modo de hacer del que han bebido después muchos artistas. Sus interpretaciones son únicas: “La pared” (“Esa maldita pared/ que separa tu vida y la mía/, esa maldita pared/ yo la voy a romper algún día…”) “Procuro olvidarte”, “Soy lo prohibido”, “Tu me acostumbraste”, “Te estoy queriendo tanto” (Manuel Alejandro/ Ana Magdalena), “Adoro” de Armando Manzanero, “Corazón loco”, o “Payaso”, monumental. El amor, el desamor, lo prohibido, lo trágico…toda la intensidad está en Bambino: “te odio tanto/que yo mismo me espanto/de mi forma de odiar”. Vamos, nada de palabras dulces. Entre flamenco, rumba y otros ritmos, Bambino fue un rompedor y una voz excelente y excesiva. Que me encanta.

 

  Por la tarde veo en Televisión el juicio del “caso Noos” y la declaración de la Infanta Cristina. Cara de circunstancias, seria e impasible, producto de la educación recibida para no expresar las emociones en público. Lo contrario que su marido, Iñaki Urdangarín, que cuando le tocó el turno de declarar hace unos días fue un manojo de nervios. La Infanta, que se casó con un tipo guapo pero muy pardillo, además de presunto ladrón, no contestó a las preguntas de la abogada de la acusación popular, Virginia López Negrete. Sí a su abogado, Pablo Molins. Al lado de este estaba Miquel Roca Junyent, también abogado de la Infanta. El padre de la Constitución del 78 en algún momento se rió. ¿De qué? ¿De la minuta que percibe?