Lunes, 18 de diciembre de 2017
Béjar al día

Blind Crows, un cruce de caminos entre el blues y el punk

BÉJAR | Viernes día 4 de marzo, a las 12 de la noche con entrada libre, un grupo de Pontevedra que con sonidos primitivos traerá la música del Mississippi a la Alquitara

[Img #575576]Mañana a las 12 de la noche, el Café Blues la Alquitara ofrece una nueva velada de música en vivo y entrada libre, con  Blind Crows, un cruce de caminos entre el blues y el punk, un sonido crudo y frenético que hará vibrar hasta la extenuación.

Influenciados por mil bandas que van desde Inmortal Lee County Killers, R.L. Burnside, The Sonics a los primeros White Stripes, este enérgico dúo de melómanos pontevedrés ha conseguido un sonido único y personal, que hará viajar, a los oyentes,  desde el Mississippi a Detroit a través de los sonidos más primitivos y pantanosos. Un explosivo que al detonar expande toda su metralla compuesta de blues, garage, country y punk alcanzando cualquier forma de vida, quebrando cuellos y provocando convulsiones.

Crítica de Fan on Fire Magazine

 

Cuenta una vieja leyenda que dos peligrosos forajidos sembraban el terror en el delta del río Lérez. Sus fechorías no tenían parangón, y en todos los pueblos colindantes temían su descaro, la rapidez de su mano desenfundando y su legendaria puntería. Dicen las malas lenguas que podían acertar en tus tímpanos tan solo con la ayuda de una guitarra y una batería aunque estuvieras a varios kilómetros de distancia. Nadie se atrevía a recordar sus nombres. Aunque todos conocían su apodo: los cuervos ciegos.

[Img #575577]Las autoridades pertinentes no dejaron de perseguirles en todo momento. El sheriff del condado puso precio a sus cabezas. Y aún así nadie fue capaz de apresarlos, vivos o muertos, porque su carromato levantaba el polvo de los senderos más agrestes. Porque su sagacidad era lo nunca visto en cada uno de los saloons en los que se plantaban para interpretar su repertorio. Canciones que sumían al público en un estado de desenfreno sólo comparable a los añorados tiempos donde las peleas en las que volaban botellas y reían las chicas del can-can borrachas eran el pan de cada día.

Primitive Loud Blues es su segundo disco, después de un primer disco homónimo. Ejecutan con maestría una suerte de Blues-Punk-Garage-Bluegrass desbocado, desparramando haces de amperios que chocan contra cuerpos inertes, hasta dotarles de vida. Un milagro comúnmente presenciado en concierto del que todo el mundo que los conoce se ha hecho eco alguna vez. Las habladurías y los dimes y diretes del populacho así lo atestiguan. Su destartalado carromato visita localidades en las que se presentan como trileros, como vendedores de productos milagrosos al más puro estilo Simpson e hijo. Y su fe mueve montañas, derriba muros y acaba sometiendo al incrédulo, que se arrodilla buscando redención ante semejante despliegue de actitudes y aptitudes. Velocidad. Ejecución impecable. Poderío.

Varios alcaides afirman, mascando tabaco negro entre sus temblorosos labios, que podrían pertenecer a la estirpe de grupos como Black Keys, White Stripes, Jim Jones Revue, Lords of Altamont y hasta Muddy Waters.

Si les ves, toma las de Villadiego o pon pies en polvorosa, forastero. O mejor aún, únete a su causa. Presenciar como la tierra polvorienta se traga al sol hasta hacerlo hacerlo desaparecer al ritmo de sus incendiarios acordes dotará de un nuevo sentido a cada uno de tus ocasos.