Miércoles, 13 de diciembre de 2017

De la verdad todo es posible

“En el engaño nada florece, de la verdad todo es posible. Libertad, Justicia, Democracia.” No en vano resonó ayer Marcos por primera vez en un debate de investidura en nuestro Congreso y no fuimos pocas las que nos emocionamos al sentir que la Política con mayúsculas, la de discurso, protección del más débil y valores volvía a escena.

Enmarcaba así Pablo Iglesias la llegada de Podemos a las instituciones en un todo mayor que está creando “otro mundo posible” frente al neoliberalismo y generando alternativas a este modelo económico depredador que terminó por engullir la política sometiéndola a los mercados y que tan cómodo se ha sentido en nuestro país con los partidos del turno. Formamos parte de quienes reclaman para sí el protagonismo del 99% de la población frente al baile irresponsable de sus finanzas de casino cuyas consecuencias se palpan en un dolor social insoportable. Seamos claros: Podemos es democracia económica.

Porque vinimos a esto: a decir que hemos perdido soberanía y que cada vez es más difícil hablar de democracia cuando no son los pueblos los que dictan ni su ley ni sus prioridades. Vinimos como herederos también de aquellas luchas de los años 90 que nos enfrentaron a los primeros tratados de libre comercio como el mexicano NAFTA y que hoy llegan a España, envueltos en una hegemonía neoliberal triunfante, quién nos lo iba a decir, en forma de TTIP, TISA y CETA. Vinimos como herederos de las “crisis de deuda externa” latinoamericanas que hoy tanto tienen que enseñar a España, a este Sur de Europa que se había olvidado de quién era.

Quienes se habían acomodado a esta socialdemocracia light europea, tan bien ejemplificada por un PSOE que abraza las políticas económicas de Garicano, y que en lo esencial nada tenía que ofrecer para oponerse con fuerza a los partidos a sueldo del triunfo multinacional, despertaron ayer, como ya lo hicieron el 20D ante la contienda real, ante un Podemos capaz de mirar cara a cara, de igual a igual, al adversario.

Porque el abandono a los pies de los caballos que ha sufrido el pueblo español desde el 2008 no es sólo responsabilidad del Partido Popular. Hay que confrontar también al Partido Socialista con las consecuencias de su propia derechización y con la traición incomparable que supone, mientras olvidan la herencia de defensa de los trabajadores, verles hundiéndonos a través de su caída en consejos de administración. Este PSOE del abrazo a Ciudadanos no tiene lección alguna que darnos.

Por eso, porque “de la verdad todo es posible” y ante el dolor concreto que está viviendo tanta gente en nuestro país no hay “mestizajes gastronómicos” que valgan, dígannos si su política económica pone en el centro la vida digna y entonces, abochornados por el PSOE de Felipe con puro y yate, si quieren, si de verdad quieren, hablamos.