Viernes, 23 de febrero de 2018

¿Los antisistema están en la derecha?, o cómo defienden el interés público de los salmantinos

El Corte Inglés es uno más de esos culebrones urbanísticos que se eternizan. Esta historia de sorprendentes casos de “interés general”, que se reducen al interés del bolsillo de unos pocos, comienzan con la llegada del Partido Popular al poder municipal 20 años atrás. La inmensa mayoría están relacionados con el urbanismo, anulados por la Justicia. Aunque la ya larga acumulación, que continua, no parece llamar la atención a nadie de ese mundo e investigue la curiosa casualidad de su multiplicación en los que siempre sale perdiendo la ciudad.

[Img #535471]La parcela está situada en Federico Anaya (perdón, María Auxiliadora, que el extremo respeto a los preceptos de los Diez Mandamientos de nuestros píos dirigentes, llena el callejero de la ciudad con el santoral), entonces Calzada de Toro. El más que interesante libro “El desarrollo urbanístico de Salamanca en el siglo XX” del profesor David Senabre cuenta su origen (páginas 47 y 48), aunque no puedo olvidar los varios textos que Enrique de Sena, notario de la vida de la ciudad que algunos echamos de menos, dedicó al tema. Aunque empezó en 1912, hasta 1919 no se compran/expropian por parte del Ayuntamiento los 31.231 m2 (según Enrique de Sena que pone nombres a los vendedores) donde se asentó el Cuartel, entonces de Infantería.

Tras ello, es cedida (junto con la del otro Cuartel) al Ministerio, hoy de Defensa, para un uso determinado, en realidad parece que 34.478 m2. Si ese uso desaparece, cuarteles militares, los terrenos deben volver al Ayuntamiento, sin entrar en las expropiaciones y la posibilidad de revertir a sus dueños originales. De aquí que resulte sorprendente oír al alcalde alardear de los 9.000 metros conseguidos para una plaza pública, que en este caso resulta muy sarcástico que se denomine de La Concordia, cuando se debería haber obtenido la totalidad.

La posibilidad de edificar 87.000 m2, de los cuales computan algo más de 33.000, (y el Corte Inglés sólo tenía 3.400 a través de una parcela que entrega junto al ISPE) como centro comercial prácticamente por la cara, surge de un Convenio firmado por el Ayuntamiento con Julián Lanzarote (PP) como Alcalde, Federico Trillo como Ministro de Defensa en funciones (a pesar de lo que diga Ciudadanos parece que todavía es militante del PP) y el Corte Inglés, en 2004 cuando el Partido Popular ya había perdido las Elecciones Generales.

Resulta extremadamente sorprendente que algo valorado, por quienes se arrogan la exclusiva capacidad de definir lo que resulta capital para el devenir económico de la ciudad, como fundamental, pueda correr el riesgo de desaparecer y no hayan hecho nada para impedirlo. Y nos recuerden los 700 (sigo sin encontrarlos, pero este es otro tema) puestos de trabajo que pueden desaparecer, y que sólo será resultado de su incompetencia. En estos momentos toda la operación es nula y cualquier ciudadano puede solicitar el derribo del centro comercial. Lo peor de todo es que los que defienden la legalidad en esta ciudad, que a la vista de lo ocurrido todos estos años no es precisamente el Ayuntamiento, plantearon, antes de pronunciarse el Tribunal Supremo, una solución que compensara a la ciudad por el beneficio privado obtenido por una sociedad mercantil (que, hasta lo que yo sé están para ganar dinero, y hay quien apunta en este caso 20 millones de euros) y que desbarató el Alcalde sin motivo aparente.

Y aquí estamos, con los Antisistema (a la vista de su historial el Partido Popular, por si alguien tiene alguna duda) empeñados en volver a empezar todo. Legalizar la operación urbanística siguiendo el mismo camino ya anulado por la Justicia por perjudicar a la ciudad, que sólo podrá acabar en una nueva ilegalidad. ¿No les recuerda esto a la famosa película de la marmota?. Pues así está la ciudad, cada día con menos habitantes, jóvenes especialmente, y en una situación económica real más que preocupante. Pero a nadie parece preocuparle a la vista de los últimos resultados electorales, ni siquiera la acumulación de casos a la Justicia. Pronto veremos qué pasa con el Hotel Corona Sol, las nuevas edificaciones en terreno inundable de la antigua Depuradora de aguas residuales,…