Miércoles, 22 de noviembre de 2017

Derechos y libertades

Volveré con estos artículos a mediados de enero; ¡feliz Navidad y feliz año nuevo!

Cada vez estoy más convencido de que hay una confusión, que va de lo tendencioso a lo dañino, entre los conceptos: “libertad de expresión” y “libertad de información”, este último también –y mejor– formulado como “derecho a la información”.

[Img #505101]Sin wikipediarlo, pensando un poco sobre ello, para mí, libertad de expresión es un derecho básico, que implica que podemos pensar como queramos, expresarlo en voz alta… y atenernos a las consecuencias; porque si eso que decimos contraviene alguna ley, tendremos que “pagar” por ello.

Por otro lado, el derecho a la información –inherente al hecho mismo de ser ciudadano–afecta a la “libertad de expresión” de quienes tienen la responsabilidad de informarnos. O sea, Pablo Motos puede mostrar que le cae bien Albert Rivera –porque no nos está informando– pero debe ser parejo si entrevista a otros políticos, porque ahí el entretenimiento se entremezcla con la información. Ser parejo no tiene que ver con que tenga la obligación de que otros le caigan mejor, por supuesto.

Tampoco parece que respete mucho mi derecho a la información que los telediarios de TVE –alguien en su nombre– tuiteen que España necesita un gobierno como el de Rajoy para enfrentar la amenaza terrorista.

En el caso de México, lo más “peligroso” que encuentro es… lo mal que muchos escriben. “El adjetivo que no ayuda, mata”, decía Huidobro; en periodismo, esa idea la “traduzco” en que el adjetivo es, sobre todo, opinión; por lo tanto, el sustantivo, información; si hay más de los primeros, aunque me entreguen algo envuelto como “nota”, será, en realidad, opinión encubierta, y afecta a mi derecho a la información, porque esta, entre otras cosas, debe ser veraz.

También es “peligroso” usar las redes sociales como fuente: “dicen en Twitter” es una de las mayores trampas de los últimos tiempos… Y lo dice un tuitero que usa esa red social prácticamente a diario.

Como lectores y ciudadanos, tenemos la obligación de pensar; para ello, es recomendable informarnos bien; y esto es más fácil con notas bien escritas por periodistas competentes… Recomiendo añadir, a esas notas, opiniones que nos gusten… y otras que no; eso sí, de ser posible, seleccionar, unas y otras, entre las bien escritas, que un buen texto, aunque nos cabree, siempre deja más que uno mal pergeñado.

Y nunca olvidar la idea de Orwell: Periodismo es contar lo que alguien no quiere que cuentes; lo demás son relaciones públicas.

O algo así…

PD: Les deseo lo mejor para estas fiestas y para 2016; volveré con estos artículos a mediados de enero; ¡feliz Navidad y feliz año nuevo!

@ignacio_martins

https://www.facebook.com/ignaciomartinescritor

www.ignaciomartin.com

nachomartins (Instagram)