Un proyecto de más de 991.000 euros del cual el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo destinará 600.000 y que no se hará realidad hasta comenzado el año 2028
La cooperación transfronteriza entre Ciudad Rodrigo y Almeida suma un nuevo capítulo con la presentación de un proyecto que aspira a conjugar patrimonio histórico, formación profesional y dinamización económica. Bajo el amparo de los fondos europeos del programa Interreg, ambas localidades impulsan una iniciativa valorada en más de 991.000 euros, de los cuales el Ayuntamiento mirobrigense destinará 600.000.
El alcalde de Ciudad Rodrigo Marcos Iglesias y el vicepresidente de la Câmara Municipal de Almeida, Alcino Morgado, dieron a conocer los detalles de esta actuación, que se materializará —si se cumplen los plazos previstos— a comienzos de 2028. El eje central del proyecto es la creación de una Escuela de Hostelería Rayana, que se instalará en el semisótano del actual Centro de Innovación Social (CIS), espacio que en otro tiempo albergó el servicio de urgencias del antiguo centro de salud. La ejecución de las obras necesarias, aún pendientes, condiciona el calendario definitivo.
La iniciativa, denominada “Ford Cook”, propone una lectura contemporánea del territorio fronterizo: vincular el legado defensivo de las históricas plazas fuertes con la riqueza gastronómica de la raya hispano-lusa. No se trata únicamente de una apuesta simbólica, sino de una estrategia alineada con la prioridad quinta del programa Interreg, orientada a mitigar el declive demográfico mediante la activación de recursos endógenos.
En este contexto, el consorcio hispano-portugués desarrollará diversas acciones conjuntas. Entre ellas destacan la creación de una ruta gastronómica transfronteriza, un Food Fab Lab y la puesta en marcha de programas formativos en restauración, concebidos para generar empleo cualificado y favorecer la fijación de población. La futura escuela aspira, en este sentido, a ofrecer a todo tipo de personas interesadas a una formación no remunerada pero sí reglada y continua, que refuerce tanto el sector turístico como el tejido comercial de la comarca, especialmente el de hostelería.
Por su parte, Almeida acometerá la creación de un Laboratorio Gastronómico Rayano, con una inversión estimada en 150.000 euros, que complementará las actividades formativas y de investigación culinaria en su ámbito territorial.
Este nuevo proyecto consolida una colaboración institucional que se prolonga desde hace más de quince años entre ambas localidades, erigidas históricamente como baluartes defensivos y hoy decididas a redefinir su papel en clave de desarrollo sostenible. No es menor el dato de que el Centro de Innovación Social de Ciudad Rodrigo acumula ya inversiones superiores a los cuatro millones de euros procedentes de distintas administraciones, lo que lo sitúa, según lo hasta ahora anunciado como uno de los principales nodos de innovación social en el oeste salmantino.
Así, de las murallas que durante siglos marcaron la frontera, se transita ahora hacia los fogones como espacio de encuentro, conocimiento y oportunidad económica. Una metáfora tangible de cómo la cooperación y la identidad compartida pueden convertirse en herramientas eficaces frente a los desafíos estructurales del territorio.
Con la implementación de estas actividades, el proyecto Fort-Cook pretende consolidar una oferta educativa adaptada a las demandas del sector turístico y generar nuevas oportunidades económicas y culturales en el espacio amurallado que comparten Ciudad Rodrigo y Almeida.