La Gerencia Regional de Salud (Sacyl) alerta sobre una campaña de 'smishing' en la que ciberdelincuentes envían SMS falsos solicitando la renovación de la tarjeta sanitaria para robar datos. Sanidad recuerda que nunca pide información bancaria por esta vía y recomienda bloquear los mensajes y denunciar si se ha accedido a los enlaces.
La Gerencia Regional de Salud advierte sobre una nueva campaña masiva de fraude telefónico en la que los ciberdelincuentes suplantan su identidad. A través de mensajes de texto, los estafadores instan a los usuarios a actualizar su documentación médica en enlaces falsos para robar información personal y financiera.
Ante la proliferación a nivel nacional de estos intentos de engaño, conocidos técnicamente como "smishing", la Consejería de Sanidad ha emitido un aviso urgente para proteger a los ciudadanos. Los usuarios están recibiendo textos en sus teléfonos móviles que alertan sobre una supuesta caducidad de su tarjeta sanitaria, instándoles a renovarla mediante una dirección electrónica adjunta.
Desde la institución autonómica recuerdan de forma tajante que Sacyl nunca solicita la renovación de la tarjeta sanitaria por esta vía, ni envía enlaces incitando a realizar acciones de este tipo. Los comunicados detectados pertenecen a campañas fraudulentas ya identificadas por las autoridades en ciberseguridad y carecen de cualquier vínculo con el Sistema Nacional de Salud (SNS).
El objetivo de esta práctica es simular comunicaciones legítimas para obtener información sensible o comprometer la seguridad de los dispositivos móviles. No obstante, los expertos en seguridad informática tranquilizan a la población: si el receptor no ha accedido a los enlaces, ni descargado archivos o facilitado datos, la integridad de su dispositivo y de su cuenta sanitaria está totalmente a salvo.
Para evitar caer en la trampa, las autoridades sanitarias han detallado las características principales que delatan a estos mensajes maliciosos:
La recomendación general de la Consejería es escribir siempre la dirección oficial directamente en el navegador y nunca acceder desde enlaces recibidos por mensajería.
Sanidad ha establecido un protocolo de actuación claro dependiendo del nivel de interacción que el usuario haya tenido con el mensaje fraudulento.
Si el ciudadano no ha pulsado en el enlace:
Por el contrario, si la persona sí ha accedido al enlace o ha llegado a responder al mensaje, debe actuar con inmediatez siguiendo estos pasos: