Más de un centenar de comensales acudieron fieles a su cita mensual en torno a un cocido tradicional
La Peña El Rincón volvió a congregar a más de un centenar de personas en su ya habitual encuentro mensual, una mesa larga y animada donde el cocido castellano fue, una vez más, el hilo conductor de la convivencia. No se trataba solo de compartir un plato contundente, sino de renovar la complicidad que nace al calor de la conversación pausada y del ritual gastronómico compartido.
La ocasión servía, además, como antesala del inminente Carnaval de Toro, que en los próximos días dispersará a los integrantes de la peña en celebraciones más espontáneas y menos regladas. Antes de esa dispersión festiva, el grupo optó por reunirse y celebrar, en franca confraternidad, una tradición que fortalece los lazos y prepara el ánimo —y el estómago— para la intensidad de las jornadas venideras.
Así, entre cucharadas humeantes y sobremesas prolongadas, los miembros de la Peña El Rincón cargaron energías para afrontar unas fiestas que, aunque se vivan por separado, volverán a reunirlos en el espíritu compartido del Carnaval.