Una comida de confraternidad marcó el cierre de una etapa profesiona
Los trabajadores de la Residencia Mixta de Ciudad Rodrigo rindieron un cálido homenaje a su compañera Marisa Fernández con motivo de su jubilación, tras varias décadas de dedicación y servicio en el centro. El encuentro tuvo la forma sencilla y significativa de una comida de confraternidad, en la que no faltaron los recuerdos compartidos, las palabras de afecto y el reconocimiento sincero a una trayectoria marcada por la entrega cotidiana.
A lo largo de los años, el compañerismo y la profesionalidad han sido las señas de identidad de Marisa Fernández, valores que sus compañeros quisieron destacar y agradecer en un ambiente de cercanía y gratitud. Su labor constante, discreta y eficaz deja una huella imborrable en quienes han compartido con ella jornadas de trabajo y responsabilidades.
Con este encuentro, sus compañeros le desearon una nueva etapa plena, serena y larga, en la que pueda disfrutar del tiempo propio y de los suyos, tras una vida laboral dedicada al cuidado y al compromiso con los demás.
Desde estas páginas nos sumamos al reconocimiento y a los mejores deseos para Marisa Fernández en este merecido tiempo de descanso.