Dos polos opuestos en cuanto a estilo de juego pero de un nivel similar buscarán llegar al partido que da acceso a la gloria
A las 22.00 horas de este martes dará comienzo la primera semifinal del Mundial de 2014. Brasil y Alemania, dos grandes potencias futbolísticas, se darán cita para decidir cuál de los dos pasa a la final y cuál se queda por el camino y, por tanto, sin su ansiado premio. Fracaso no será para ninguno de los dos, pero ambos tienen la obligación de ganar.
La Canarinha, anfitriona del torneo, es la más presionada. La gente apretará y empujará, pero también puede pesar en contra si las cosas no se ponen de cara. El torneo ha sido bueno y los resultados han acompañado, pero el público exige más y todavía no han disfrutado de un gran partido en el que dominar, hacer daño y no sufrir. Lo esperan y tiene que llegar.
La Die Mannschaft también busca su oportunidad. Posee una de las mejores plantillas de su historia, una generación con todo para ganar, y se ha plantado en las últimas rondas con facilidad, sin pasarlo mal y disfrutando del fútbol. Sin embargo, es ahora, en los momentos importantes, cuando más se espera de ellos. Tienen que demostrar ante el más grande el poderío del que disponen.
Mucho pueden pesar a Scolari las bajas con las que cuenta. La ausencia de Thiago Silva por sanción en defensa será muy importante. Es el líder. Todo hace prever que será Dante quien le sustituya. En ataque, más relevante si cabe. Neymar no estará disponible por lesión y sí es un hombre más difícil de reemplazar, ya que es el otro jefe del equipo. Ramires podría ser quien ocupe su puesto para reforzar el centro del campo.
Löw podrá contar con todos sus efectivos a excepción de Reus, que no ha podido estar en todo el torneo y ha dejado paso a Götze. Así, se espera que Lahm continúe en el lateral derecho y Boateng sea el central del equipo en lugar de Mertesacker. Khedira permanecería en el centro del campo y se mantendría la alineación que ha hecho mejor al combinado.
Un encuentro largo y con alternativas
Muchas diferencias hay entre los dos cuadros. Previsiblemente, Alemania irá a por el partido, a dominar, a asustar. Será su primera opción y tratará de meter en su área a un Brasil que buscará la velocidad en los robos de balón y la presión fuerte para ahogar la circulación de balón. La ausencia de Neymar hace que pierdan un valor importante en balones a la espalda de la defensa. Aun así, la aparición de Lahm en el lateral provoca que por ahí puedan encontrar espacios.
La lucha a balón parado será enorme. Los europeos, con un físico espectacular, destacan en el juego aéreo y cuentan con numerosos rematadores. Del mismo modo, los sudamericanos, aunque con menos efectivos, poseen a David Luiz, uno de los mejores cabeceadores del mundo, aunque la pérdida de Thiago Silva también se hará notar.
El encuentro se puede hacer muy largo para los dos combinados. Los alemanes son portentos físicos y han demostrado aguantar estoicamente hasta el final. Los brasileños, que estarán muy animados con la torcida, también lo darán todo hasta resolver la cita, como ya han demostrado. Será un choque para la historia y el premio es enorme. La final del Mundial de 2014 está en juego.