El triunfo fue muy trabajado y sufrido en los últimos veinte minutos, cuando volvieron a verse superados
El anfitrión del Mundial de 2014 ya está en semifinales. La victoria (2-1) de Brasil sobre Colombia en la noche del viernes sirve para que definan una nueva eliminatoria y sigan superando pasos, aunque sin terminar de convencer.
Desde el inicio mostró otra cara respecto a anteriores choques la Canarinha. Quiso mandar, ser protagonista, dominar y jugar en campo contrario. Delante, un rival dispuesto a conceder esto para poder salir con velocidad y encontrar despistes de la zaga. Ambos tenían claro su papel, pero se centraban más en impedir al rival hacer el suyo que en desarrollar el propio.
De cualquier modo, al minuto 7 llegó el primer tanto. Un córner sacado al segundo palo fue rematado a placer por Thiago Silva, que no estaba marcado por nadie y no se encontró con la presencia de Ochoa, que la dejó pasar (1-0). La réplica llegó con un disparo desde la frontal que se marchó por poco. Fue sólo una intentona puntual y la fiera se volvió a amansar.
Los cafeteros buscaban la velocidad de Cuadrado y a Teo. Los centrales rechazaban los balones y se los cedían a Paulinho y Fernandinho para que crearan. Los centrocampistas de la verdeamarelha no encontraban su sitio. La monotonía se imponía y el descanso llegó entre gran tranquilidad, aunque con dureza sobre el verde.
Asedio sin el suficiente premio
En la reanudación se vio otra cara de Colombia, que poco a poco se fue transformando y tomó posesión en campo contrario. Verticalidad para generar opciones de gol cuanto antes. Ante ello, una Brasil totalmente volcada en defender y sin ideas ni acierto a la hora de recuperar el balón y mirar hacia la portería rival. La fortaleza era enorme, pero había perdido fuelle.
A los veinte minutos todo pudo cambiar. Yepes marcó en una falta lejana tras dos rechaces, pero le anularon el tanto por fuera de juego. No falló, sólo un minuto más tarde, David Luiz. En la siguiente jugada, el central lanzó una falta lejana con tremenda potencia y la coló en la portería contraria, donde el portero pudo hacer más (2-0). Todo parecía sentenciado.
Ante esta situación, los de Pékerman se lanzaron a por todas. Lo primero que hicieron fue sufrir una ocasión de Neymar, que disparó rozando la escuadra. Pero fue justo antes de que Julio César cometiera penalti sobre Bacca y James Rodríguez lo convirtiera (2-1). En el asedio se acercaban, aunque sin suerte y con sólo diez minutos. Lo intentaron a balón parado, pero sin suerte y encontrándose bien organizados a los de Scolari.
Brasil consiguió pasar de ronda y se enfrentará, en la sala previa a la final, a una Alemania que llega con mucha fuerza. Colombia se despide tras una gran participación. Thiago Silva, por sanción, y Neymar, tras romperse una vértebra en el último minuto, serán bajas en el próximo duelo.