Sábado, 18 de agosto de 2018
Ciudad Rodrigo al día

Revolución en la Rúa del Sol

Me da la impresión que se trata de un tío culto, soñador, diplomático, leído, viajado, buen conversador y mejor escuchante

Después de la memoria, la desvergüenza

Entre las perlas de Pablo Casado que se mencionan estos días hay una que parece hacer bueno aquello de que piensa el ladrón que todos son de su condición

A la derecha, Jorge Rodríguez en un acto antimina

El último samurái

Nino Rodríguez habla sobre el alcalde de Villavieja de Yeltes tras conocerse la petición del Congreso al Gobierno de paralizar la mina de uranio

Defendamos la libertad de expresión

Asistimos tranquilos a recortes en derechos laborales, despidos baratos, precariedad laboral, todo justificado con la tan traída y llevada crisis

 

Sobre Las niñas del Corro

CIUDAD RODRIGO | El grupo de ‘Las niñas del Corro’ se llevó el triunfo en su categoría en el baile de disfraces del Teatro Nuevo

Reunión del pasado miércoles entre el Equipo de Gobierno y representantes de los vendedores ambulantes

La mirada del lobo

Para estos señores, educados en la Universidad de la vida, negociar con los bisoños representantes municipales de turno, será algo así como coser y cantar

El crimen del bosque

Si en esta pequeña ciudad existiera un movimiento verde, ecologista o comprometido mínimamente con el medio ambiente (...), el crimen no se hubiera perpetrado

Como centellas

Carta escrita por Fernando Arrabal recordando a una profesora que tuvo en su estancia en Miróbriga, la madre Mercedes Unceta

Decoración navideña en el Palacio Episcopal

¿De qué Navidad hablamos?

Carta del Obispo Raúl Berzosa que aparecerá publicada en la Hoja Diocesana del próximo mes de diciembre

Banderas, patrias y minas de uranio

Carles Mulet, portavoz de Compromís en el Senado, habla de la citación judicial de uno de los miembros de Stop Uranio

Domingo Benito, en uno de los plenos de la anterior legislatura, donde se hizo una primera aprobación del cambio urbanístico

El urbanismo inmutable

Todos comprendemos que hay que dar una salida a las casi 200 edificaciones fuera de planeamiento que tiene Ciudad Rodrigo. Pero eso no debería ser a cualquier precio