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El códice de las obras mayores de San Juan de la Cruz
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ALBA DE TORMES

El códice de las obras mayores de San Juan de la Cruz

ALBA DE TORMES
Actualizado 03/12/2022 07:33
Redacción

Donado por la Casa Ducal en el siglo XVII a los Carmelitas Descalzos y expuesto de forma permanente en el centro Teresiano-sanjuanista de Alba de Tormes

Códice de Alba. Así se llama corrientemente este manuscrito de las obras mayores de san Juan de la Cruz: Subida del Monte Carmelo, Noche Oscura, Cántico y Llama. Al final de la Llama se añade la poesía Entréme donde no supe, de la que se dice que la compuso el Santo en un éxtasis que tuvo en Segovia (953-956).

Por mucho tiempo se creyó que el códice era autógrafo del Santo; pero esto era una equivocación manifiesta. En febrero de 1761, el gran estudioso y entendido Manuel de Santa María demostró que tal atribución era totalmente falsa. Ese dictamen del gran crítico, con su preciosa letra, se encuentra colocado actualmente al principio del códice. En otras páginas que siguen, firma- das por el padre Alonso de la Madre de Dios en Madrid, 15 de abril de 1705, se hace lo que podemos llamar pequeña historia del manuscrito. Se comienza diciendo:

«En el tiempo, con poca diferencia, que nuestro Señor fue servido trasladar a mejor vida el espíritu de nuestro glorioso padre San Juan de la Cruz, se presentó (no se sabe por quién) a los Excmos. Sres. que a la sazón eran Duque y Duquesa de Alba este manuscrito [...]. De estos Excmos Sres. se fue comunicando por sus dignísimos sucesores, hasta que llegó a manos del excelentísimo Señor don An- tonio Álvarez de Toledo, abuelo del que hoy dignamente le sucede y se halla a la sazón embajador de Francia, que es el excelentísimo señor don Antonio Martí Álvarez de Toledo. El referido señor duque abuelo, se le dio por gran favor y merced a don Martín de Ugarte, su secretario, el cual se le presentó a don Jerónimo de Ovalle, del hábito de Calatrava, natural de Alba, y deudo de nuestra Madre Santa Teresa, hoy oficial mayor de la Secretaría de Guerra. Este, en conferencia particular que tuvo en Madrid varias veces, por especial conocimiento y amistad con nuestro padre Definidor primero, fray Alonso de la Madre de Dios, le dio noticia de todo lo dicho y cómo paraba en su poder este li- bro. Y se le ofreció para que en nuestra Sagrada Religión se conservase [...], entregándosele por el mes de octubre de 1704, próximo pasado; y para que todo lo referido conste, se pone esta noticia de orden suya. Y por el singular amor y cariño que tiene al convento de nuestro Padre San Juan de la Cruz de la villa de Alba, le presenta y hace donación de él al Padre Prior y comunidad que son, y adelante fueren, con calidad y condición que no pueden enajenarlo en ma- nera alguna, sino que le conserven en su librería común, en la forma que les tiene encargado. Y en agradecimiento le encomienden a Dios para que le conceda vivir y morir con el espíritu del Santo. Madrid y abril 15 de 1705. Fray Alonso de la Madre de Dios.

Esta es la historia del códice albense que mide 21+16, con sus pastas forradas de terciopelo carmesí, sus broches de metal y bien dorado de cantos. Con paginación original en tinta hasta la página 568 inclusive y de ahí adelante lo han paginado, muy modernamente, a lápiz.

En el siglo XVIII cuando la Orden se lanzó a preparar ediciones lo más perfectas posibles de santa Teresa y de san Juan de la Cruz, en la búsqueda de los manuscritos del Santo se encontró el padre Andrés de la Encarnación con este manuscrito de Alba y con la ayuda de los religiosos de Alba mandó hacer una presentación detalladísima del manuscrito [puede verse en la edición moderna de las Memorias Historiales de Andrés de la Encarnación III (Salamanca 1993, 59-64)].

En el manuscrito hay alguna anotación particular del copista, como la que viene al final de la Noche: «Hasta aquí escribió el Santo fray Juan de la Cruz de la vía purgativa, en que trata lo activo de ella y pasivo, como se ve en el tratado de la subida del monte, y en este de la noche obscura, y como murió no escribió más, y de aquí adelante se sigue la Vía Yluminativa , y luego la unitiva».

Editores modernos de las obras de san Juan de la Cruz: Silverio, Lucinio, José Vicente, Eulogio Pacho, lo han tenido en cuenta en sus respectivas ediciones, aun- que no se hayan servido de él como de manuscrito principal. Quien ha hecho la mejor valoración del manuscrito, a pesar de señalar sus erratas y omisiones, ha sido el padre Silverio: BMC 10, 271-279. Eulogio Pacho presenta el manuscrito albense con todo detalle en su gran obra Cántico Espiritual. Segunda redacción, Editorial del Monte Carmelo, Burgos 1998, 354-359, haciendo saber que «intervienen varios copistas en el texto del CB: el primero hasta la canción 33, p. 397; el segundo, desde la 34 hasta la 36 y el tercero desde ahí al final». No se pronuncia sobre el valor textual del manuscrito, aunque en otros de sus escritos dice una vez que se trata «de uno de tantos originales enaltecidos por la devoción y desautorizados por la crítica»; y en otra parte reconoce clara- mente: «Tiene especial interés sanjuanista el manuscrito conservado en el convento de los Carmelitas de Alba de Tormes, en el que se copian las cuatro obras mayores del Santo: Subida, Noche, Cántico y Llama».

Quienes mandaron copiar los textos sanjuanistas para entregarle el libro a los duques de Alba fueron los superiores de la Orden, y de ahí la presentación material esmerada del volumen, como buen obsequio a bienhechores tan grandes de la Orden.

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