Miércoles, 19 de enero de 2022
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La Diócesis de Salamanca avanza los detalles del rito de la toma de posesión del nuevo obispo
la ceremonia será el domingo en la catedral

La Diócesis de Salamanca avanza los detalles del rito de la toma de posesión del nuevo obispo

SOCIEDAD
Actualizado 03/01/2022 15:46
Redacción

El delegado de Liturgia de la Diócesis de Salamanca, Emilio Vicente de Paz, explica cada detalle de la celebración del inicio del ministerio del nuevo pastor, José Luis Retana

El próximo 9 de enero, Salamanca contará con un nuevo obispo una vez tome posesión en la Catedral Nueva a partir de las 17:00 horas. El delegado de Liturgia, Emilio Vicente de Paz, repasa los momentos clave que se vivirán durante la celebración.

Como apunta, la toma de posesión tendrá un prólogo, “que es su entrada a la Catedral”, precisa. Llegará hasta la puerta del obispo desde la iglesia de San Sebastián, con traje coral, “acompañado por el señor nuncio, que le presentará al Cabildo de la Catedral en pleno, que le estará esperando, encabezado por el deán”. Después de presentarle el nuncio, precisa el responsable de Liturgia, “el deán le presentará al nuevo obispo el Lignum Crucis para que lo bese, como signo de adhesión por aquel que ha dado la vida por nosotros”.

Este “tesoro” de la Catedral guarda fragmentos de la Santa Cruz del Redentor, a los que se denomina, “Lignum Crucis” (madero de la Cruz). Según recuerda en un artículo el historiador, Mariano Casas, “la reliquia de la Vera Cruz es utilizada en la ceremonia de la toma de posesión del nuevo obispo, y es la más antigua e insigne, por tamaño de los restos, de las que posee la Catedral, que se trajeron de Roma”.

Este Lignum Crucis” se custodia en una teca de plata, con espirales rodeando todo su perímetro y tornapuntas en los extremos. Como también recoge Casas, “en el titulus (el cartel del INRI) se incluye la nomenclatura de lo que allí se expone: Lignum Crucis”. La cruz se guarda en un expositor rectangular, acristalada en sus dos frentes”. El relicario se atribuye a Bernardino de Bobadilla, en Salamanca, durante el segundo cuarto del siglo XVI.

Después, el deán le mostrará el agua bendita, el acetre con el hisopo, “para que se asperge a sí mismo y a los allí presentes”. Como subraya Vicente de Paz, “el agua bendita es signo de bendición, y sobre todo, un signo bautismal”.

Una adoración al Santísimo Sacramento

Tras este gesto, pasarán al interior de la Catedral y se dirigirán a la capilla del Santísimo, “donde el nuevo obispo, de rodillas, adorará durante unos segundos al Santísimo Sacramento”. Una vez finalizada la adoración, el prelado pasará a la sacristía para revestirse y comenzar la celebración.

Mientras tanto, la mayoría de los sacerdotes, junto con los fieles, estarán esperando en las naves de la Catedral, y comenzará la celebración con los ministros del incensario, la cruz y los ciriales por delante de la procesión, “en la que irán, el colegio de arciprestes, el consejo episcopal, el cabildo de la Catedral, el colegio de consultores y todos los obispos”, enumera el responsable de Liturgia. En último lugar, estarán el nuevo obispo, Mons. José Luis Retana, el obispo Mons. Carlos López, administrador apostólico, y el nuncio, Mons. Bernardito Auza.

Una vez terminado el canto de entrada, ya con todos en sus lugares, el nuncio realizará el saludo litúrgico, “y todos se sentarán para escuchar varias alocuciones, la primera, la del obispo y administrador apostólico, Mons. Carlos López. Y después de unas palabras del nuncio, éste pedirá a Mons. José Luis Retana, que muestre las letras apostólicas. Cabe recordar que se trata de un documento oficial de la Iglesia Católica, firmado por el papa, y que se sirve para nombrar a los obispos y arzobispos. En concreto, se trata de una carta personal, dirigida al designado, donde se comunica su elección como titular de la correspondiente sede episcopal vacante.

Lectura de las letras apostólicas

Dicho documento, se le entrega al diácono que va junto al canciller, y tras mostrar las letras apostólicas al colegio de consultores, el nuncio pide que sean leídas a todo el pueblo que está en la Catedral. “Una vez realizado ese paso, el pueblo aclamará un acción de gracias“, subraya el delegado de Liturgia.

Acto seguido, tendrá lugar el momento más importante de la celebración, “que es cuando el nuncio pedirá a Mons. José Luis Retana que se siente en la cátedra, en la sede episcopal, y desde ese momento, la celebración ya será presidida por el nuevo obispo de Salamanca”. Tras este gesto, se invita al pueblo allí congregado a cantar el gloria.

Una vez leídas las lecturas de la liturgia de la Palabra, Mons. José Luis Retana compartirá su primera homilía como pastor de la Diócesis de Salamanca. Emilio Vicente recuerda que, en la plegaria eucarística posterior, será la primera vez en la que se mencione al obispo nuevo, aunque hasta ese mismo domingo, el día 9 por la mañana, “en todas las eucaristías de la diócesis se mencionará todavía al obispo Carlos, pero a partir de esa tarde, se dirá por nuestro obispo José Luis”.

Al final de la celebración, el nuevo prelado realizará una bendición especial al pueblo, recogida en el ceremonial de los obispos. Y a modo de cierre, se cantará el himno a Santa María de la Vega, patrona de Salamanca.

Fuente y foto Diócesis de Salamanca

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