Lunes, 17 de enero de 2022
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El egoísmo partidista del PP

El egoísmo partidista del PP

OPINIóN
Actualizado 25/12/2021 09:08
Julio Fernández

El PP está demostrando con su actividad política que no le importan demasiado los intereses generales de los ciudadanos y sí, en cambio, las ansias de poder, a mi modo de ver, enfermizas –como acreditaré fehacientemente en estas líneas- porque donde son oposición no aceptan que haya gobiernos de izquierdas comprometidos con el progreso social y donde gobiernan utilizan todos los medios a su alcance para denigrar a sus adversarios. El ejemplo en estos días ha sido triple porque, de una parte, Casado, a nivel nacional, no deja de exteriorizar su odio, su incompetencia y su “marxismo” (el de Groucho Marx, claro) a los cuatro vientos, síntoma evidente que, por un lado, está secuestrado por Vox y, por otro, fagocitado por el “Trumpismo” crónico de Ayuso. Casado y el PP son el espíritu de la contradicción, mientras algunas autonomías respaldan la decisión sensata y coherente (como ha sido aprobada en otros países de nuestro entorno) de la obligatoriedad del uso de la mascarilla también en los exteriores, salvo que alguien se encuentre realizando deporte en solitario al aire libre o paseando por cualquier paraje natural de los muchos que tenemos en nuestro país aunque no sea en solitario y siempre que se garantice la distancia interpersonal correspondiente; otras, como Madrid, la denigran; decisión muy peligrosa, puesto que motivan a los ciudadanos madrileños a no adoptar las medidas preventivas, tan necesarias en estos momentos de contagios de la covid 19. En consecuencia, el Decreto que obligará llevar las mascarillas tampoco será aprobado por el PP en el Congreso, a pesar de que la mayoría de las CCAA gobernadas por el PP sí la apoyan.

Casado también ha aprovechado estos días precedentes para cargar contra ministras tan eficientes como Yolanda Díaz o Nadia Calviño, con insultos y acusaciones falsas, incluso de comisión de posibles delitos al decir en un acto del PP en Galicia que Nadia Calviño es una “defraudadora fiscal”. La incompetencia de Casado ha quedado suficientemente acreditada, a pesar de ser una persona que aprobó la mitad de las asignaturas de la licenciatura de Derecho en “tan sólo 4 meses” y alardeaba de tener un postgrado de la Universidad de Harvard, cuando en realidad fue un curso de 4 días en Aravaca. ¡Todo un portento de estudiante!, que ahora como político confunde las “churras con las merinas”, así lo demostró recientemente en el Congreso de los Diputados al decir que la Guerra Civil fue “un enfrentamiento entre quienes querían la democracia sin ley y quienes querían la ley sin democracia”. No le vendría mal, y ya lo he dicho en alguna otra ocasión, un tiempo sabático y que volviera a las aulas universitarias a formarse adecuadamente, porque decir que los que defendían el bando republicano, elegidos democráticamente, que respetaban el ordenamiento jurídico dimanado de la Constitución de 1931, eran los que “querían democracia sin ley” es una patada no sólo a la historia reciente de nuestro país, sino también a la Ley y al Derecho.

De otra parte, Ayuso, con su “Trumpismo” bien interiorizado y secuestrada –bueno, mejor dicho, unida voluntariamente a las tesis de Vox- se ha dedicado a insultar a los sanitarios de los centros de atención primaria diciendo que son unos “vagos” porque no cogen los teléfonos e incluso les ha dicho que quieren montar mesas electorales para la izquierda comunista, bolchevique y bolivariana, en los consultorios. ¡Qué personaje!

Y para finalizar, Fernández Mañueco, el presidente de la Junta de Castilla y León que hace unos días disolvió las Cortes regionales por “twitter” cesando a los consejeros de Ciudadanos de forma sorpresiva. Con esta actitud el señor presidente de la Junta ha demostrado ser un “muñeco fiel” de Casado, supedita los intereses generales de los castellanos y leoneses al interés del PP y sobre todo de su líder, Casado, más aislado, más acomplejado y alejado de la realidad que nunca lo haya estado un político que aspire a gobernar España. Fernández Mañueco sabe que tiene un panorama judicial pendiente de auténtica envergadura sobre presunta corrupción por los presuntos amaños de las primarias que le convirtieron en candidato del PP y de presunta financiación ilegal del PP salmantino y por el escándalo de la “la trama eólica” de Castilla y León, por la que la fiscalía anticorrupción pide la apertura del juicio oral y penas de prisión para 16 ex altos cargos de la Junta de Castilla y León por haber recibido presuntamente cuantiosas comisiones por agilizar la tramitación de parques eólicos entre los años 2000 y 2015.

Ya lo decía Platón hace 24 siglos: “en un barco no debe gobernar ni el más rico ni el más fuerte ni el más popular, sino el más sabio”. Que los más sabios sean elegidos por sufragio universal y que, además, sean honestos, transparentes, tolerantes, solidarios y justos.

¡FELIZ NAVIDAD!

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