Lunes, 17 de enero de 2022
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Un gran mirobrigense y un músico excepcional

Un gran mirobrigense y un músico excepcional

OPINIóN
Actualizado 10/12/2021
Miguel Cid Cebrián

Manolo era, sobre todo, un gran farinato y eso se le notaba al frente de la banda y también en la charanga a la que pertenecía

Se nos ha ido Manolo, nuestro director de la banda municipal de música durante tantos años. Su impronta ha quedado indeleble en nuestra ciudad por su maestría para tantos músicos y, en definitiva, para todos los que tuvimos la suerte de deleitarnos con sus melodías.

Manolo era, sobre todo, un gran farinato y eso se le notaba al frente de la banda y también en la charanga a la que pertenecía, alternando tanto la parte festiva como la artística y rigurosa de sus interpretaciones musicales.

Tuve numerosas ocasiones de tratar con él, incluso de resolver algunos problemas acuciantes, como fue encontrar un sitio adecuado para los ensayos de la banda, así como organizar su estructura y funcionamiento. Manolo siempre aportaba profesionalidad, sentido común y gran pasión por lo que hacía. Incluso cuando creamos la Escuela Municipal de Música siempre manifestaba con ilusión y optimismo que no había problemas con los aprendices porque "nosotros nos encargaremos de enseñarles a tocar", y así lo hacía.

Tengo que reconocer que las numerosas procesiones a las que iba la corporación municipal que tuve el honor de presidir y no sólo el famoso regreso de la bajada de San Sebastián, anticipo del Carnaval, eran puro deleite acompañados por la banda que dirigía Manolo. La brillantez de su música nos hacía cortos y breves dichos actos. E, igualmente, sus conciertos eran también inolvidables. Incluso en los espectáculos taurinos del Carnaval sus intervenciones al frente de la banda eran no sólo oportunas sino de lo más animosas y alegres con aquel popurrí que terminaba siempre con la campana gorda. Y tampoco puedo olvidar cuando tenía la deferencia de ofrecerme los platillos para que los acompañara en la charanga de sus festejos carnavaleros.

Le echaremos de menos y mucho más cuando oigamos a los músicos que él dirigió.

Nuestra más sentida condolencia a Trinidad Rubio, su viuda, a sus seis hijos y a todos los demás familiares y amigos.

Si la música nos amansa a todos, y no sólo a las fieras, la paz y alegría que Manolo nos proporcionó deben ser tan duraderas como su recuerdo. Descanse en Paz.

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