La reflexión sobre el comienzo de la vida, su desarrollo y evolución es algo esencial al ser humano. Es por ello que, en el ámbito educativo y curricular, este contenido no pase desapercibido. Propongo en este post, como en los anteriores, diversas posibilidades para llevar acabo en el entorno escolar.

Sí, ya hemos pasado el ecuador del primer trimestre y los maestros y profesores nos adentramos en el estrés de los últimos exámenes, de las reuniones de evaluación, de los festivales de Navidad, del Consejo Escolar... Después, llegarán las merecidas vacaciones para reflexionar sobre el trabajo realizado, cómo lo hemos hecho y, lo más importante, cómo lo vamos a mejorar. Esa es la tarea por la que, sin duda alguna, pasamos todos los que estamos involucrados en el mundo de la educación.

Si bien es verdad que el segundo trimestre, tal vez el más productivo, se presente este año algo más corto, terminará el 18 de marzo. No obstante, nos ofrece una magnífica oportunidad para promover entre las familias, profesorado y alumnos de nuestros colegios el respeto a la vida humana en todo momento. El día 25 de marzo, este año cae en periodo vacacional, es el Día Internacional de la Vida y creo que todos los colegios deberíamos reflexionar, promover y festejar ese día.

Antoine de Saint-Exupéry relata en El Principito cómo un mercader vendía píldoras para ahorrar cincuenta y tres minutos a la semana evitando tener que ir a beber agua. El protagonista de la utopía pensó: «Si yo tuviera esos minutos los emplearía en ir caminando tranquilamente hacia una fuente». En este mundo que nos ha sido dado la velocidad, la prisa, la inmediatez nos impide ver aquello que es esencial. Contemplar un bebé recién nacido en brazos de su madre, sus rostros llenos de plenitud y satisfacción, nos eleva hacia la fuente del saber. Hemos de retomar el origen, valorar y acoger el don de la vida, para después poder proyectarnos hacia el futuro. 

Nuestros jóvenes están necesitados de capacidad de asombrarse en la realidad cotidiana. La vida, en su origen y en su ocaso final, son momentos para poder descubrir la inmensidad del don que tenemos entre manos: la capacidad de dar vida y la de acompañar en la vida a nuestros seres queridos.

De ahí que me atrevo a proponer que, dentro de las semanas culturales que en muchos colegios se programan en las semanas anteriores a las vacaciones de Semana Santa, se plantee establecer un ciclo de acciones conjuntas, previo informe del Consejo Escolar del centro, en las que se organicen , debates, cinefórums, hechos o ejemplos de vida, o concursos escolares de dibujo, poesía, redacción... Os dejo unos vínculos que pueden ayudar a tomar algunas ideas para llevar a cabo durante esas jornadas por la vida:  

  • El testimonio de Marta, una madre adolescente en youtube
  • TALLACK, Peter. En el vientre materno. National Geographic. RBA Libros, Barcelona, 2007. 159 páginas + DVD (90 minutos). El vídeo se puede ver en vimeo  
  • CIDEVIDA (Centro Internacional para la Defensa de la Vida Humana) dispone de un canal en Youtube en el que ofrece una serie de vídeos cortos con diversos contenidos y formatos. Canal de youtube   
  • Una maestra, Lola, tiene un magnífico blog con multitud de recursos para trabajar en la ESO el regalo y el don de la vida desde la perspectiva moral, antropológica, política y legal. Consúltalo aquí: "Mi carpeta de tercero"
  • Las profesoras universitarias Gloria Tomás y María Consuelo Tomás, han publicado el libro La vida humana a través del cine. Cuestiones de Antropología y Bioética (Eiunsa, Pamplona, 2012). A través de 112 películas las dos profesoras hacen un amplio repaso a temas cruciales de la persona, como su dignidad, el valor de la vida humana, la intimidad y la trascendencia, el mundo de los valores, la libertad como autodeterminación, los afectos y el mundo sentimental, la corporalidad... 

Si deseáis más ideas, las podréis encontrar o subir en el hashtag #MaestrosPorLaVida y no dudo que muchos, llevados por el compromiso, la imaginación y la creatividad, desarrollaréis cientos de iniciativas. No dejéis de compartirlas, gastemos una hora en ir caminando tranquilamente a una fuente que nos ofrece agua fresca: la vida.

Fotografía: Álvaro García