Miércoles, 21 de octubre de 2020

Athletic Club de Bilbao

“Vemos, pues, que la primera sociedad humana […] más que a un Parlamento o Gobierno de severos magistrados, se parece a un Athletic Club.” (“El origen deportivo del Estado”, José Ortega y Gasset, 1924)

       La afirmación de Ortega se refiere probablemente a un club de atletismo en términos genéricos, pero no deja de ser curiosa. La supercopa de España recién ganada por el Athletic (por 5-1 en el cómputo final) da pie a algunas puntualizaciones acerca de este club que, por haber atravesado una sequía de títulos más de tres décadas, no es valorado en su justa medida por algunos aficionados al fútbol.

    El Barça es una paradoja con botas. Convertido por sus directivos en ariete independentista de Cataluña y jaleado en catalán entre numerosas esteladas, resulta que en este último doble enfrentamiento con el Athletic ha alineado a jugadores de diez nacionalidades: Alemania, Argentina, Bélgica, Brasil, Chile, España, Francia, Marruecos, Suiza y Uruguay. Y cuenta además con un turco que todavía no se ha incorporado a la competición.

         Otra paradoja es que Vicente del Bosque lleve por sistema a la selección española a todos los no extranjeros pertencientes al Barcelona, mientras que no ha contado para los últimos partidos oficiales con ningún jugador del único equipo que sólo tiene en su plantilla jugadores españoles, a excepción actualmente de Laporte, vasco-francés.

         En el Athletic, el hecho de nutrir su alineación con futbolistas nacidos o formados en el entorno geográfico (un territorio que incluye por afinidad a Navarra y el País Vasco-francés) no ha sido motivo de politización hasta hace poco tiempo y sólo por una minoría de sus socios y simpatizantes. En el estadio de San Mamés, conocido como la catedral, se aplaude a los rivales cuando lo merecen y los aficionados de los otros equipos pueden compartir las gradas con los locales, exhibir sus colores y animar a sus clubes sin conflicto alguno.

          El Athletic Club de Bilbao es el más antiguo de los que militan en primera división (fue fundado en 1898) y uno de los tres que han estado siempre en la máxima categoría (con Real Madrid y Barcelona). Fue el primero en ganar cinco Ligas consecutivas. Ostenta el récord en media de goles por partido (4,5) en una sola temporada. Marcó la mayor goleada registrada nunca en la Liga: victoria por 12 goles a 1 frente el Barcelona precisamente. Ha tenido en sus filas al jugador con el mejor índice goleador (Balta), y al que da nombre al título de máximo goleador de cada temporada: Rafael Moreno, Pichichi, sobrino del filósofo Miguel de Unamuno. Por cierto, instituyó el trofeo Pichichi en 1952, siendo director del Diario Marca, un ex-jugador del Athletic: Lucio del Álamo Urrutia, abogado y escritor, además de periodista, y que llegó a presidir la Federación de Asociaciones de la Prensa de España. Y es el Club que más futbolistas aportó a la selección española a lo largo del siglo veinte.

         El Athletic de Bilbao dejó de destacar en cuanto a resultados (que no en el juego) justo cuando el fútbol se convirtió en un negocio multimillonario, porque su plantel se basa en la cantera y no puede competir con los clubes compuestos por estrellas fichadas en cualquier lugar del mundo. Con eso y todo, su palmarés le sitúa entre los diez primeros clubes del mundo en número de títulos oficiales, detrás de Barça, Real Madrid, Liverpool, Manchester United, Bayern, Juventus, Milán, Inter y Arsenal. Vean la imagen adjunta, recogida de internet hace tres años.