Sábado, 28 de noviembre de 2020

¡Quién cociera un best seller!

         Coincidiendo con mi último premio literario (el Internacional de Cuentos de Lena), me gustaría hacer algunas observaciones destinadas a aquellos que aspiran, más o menos ingenuamente, a vivir de las letras.

          1. He publicado mucho (una veintena larga de libros de ensayo, novelas y relatos) pero la principal rentabilidad en foma de gratificación moral y económica la he obtenido gracias al reconocimiento en certámenes como el de esta localidad de Asturias que lleva más de medio siglo apostando por la cultura.
       2. Si no existe promoción, y sobre todo en la tele, no se vende una escoba. El éxito literario es una bola de nieve que se autoalimenta. Belén Esteban, ya se sabe, es la princesa del pueblo, y algunos de los best seller más importantes son, como ella, auténticos coñazos.
        3. La promoción depende de la pertenencia a uno de los cuatro o cinco grandes grupos editoriales, que a su vez dependen de empresas multimedia internacionales.
        4. La mayor parte de las personas no sólo "hacen" sino que también "opinan" lo que les dictan sus prejuicios políticos, la tele y los caciques. Eso incluye comprar unos u otros libros y creer que son estupendos o malísimos.
      5. El ambiente cultural contemporáneo está tan contaminado de ideologías, intereses comerciales y obsesiones de identificación gregaria (como ser políticamente correcto y estar a la moda), que alguien independiente o que va a su bola como yo ni siquiera es tomado en cuenta por el sistema.                                                                         

      6. Aspiro a que un buen agente literario conozca mi obra y me sitúe dignamente en el mercado.
     7. Lo único auténticamente bueno, bonito y barato que ha existido desde que el ser humano pisotea la Tierra es lo que hacían Adán y Eva en el Paraíso... y hay que ver lo caro que acabó saliendo.